Ante lo cerrado de la elección que el próximo domingo se realizará, he decidido -no sin un intenso debate interno- que mi voto será por Andrés Manuel López Obrador. Ante esta circunstancia, el día de ayer decidí asistir al cierre de campaña que se realizó en el Zócalo para ver si así podía dar a mi voto un poco de emoción y de esperanza.
Afortunadamente, el evento se realizó en un día de receso en las actividades mundialistas, que como a Ornitorrinco Siniestro me tienen muy ocupado, de hecho valga decir que Ornitorrinco es mi compañero jornada tras jornada en esta maravillosa temporada que cada cuatro años nos ayuda a resetear nuestro cerebro. Pues bien, el hecho es que decidí acudir a dicho cierre en compañía de Ornitorrinco Siniestro y una querida y antigua amiga. Lamentablemente, ante la pérdida de práctica en la difícil tarea de moverse en un mitín la cual se juntó con una cruda monumental, sufrimos la baja de Ornitorrinco.
