Agosto, 2006

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De Gunter Grass y las confesiones

Martes, Agosto 15th, 2006

Amós Oz en Una historia de amor y oscuridad habla del mal lector, el lector perezoso, sociológico, cotilla y mirón. Dice: “Aquel que busca el corazón del relato en el espacio que está entre la obra y quien la ha escrito se equivoca: conviene buscarla no en el terreno que está entre lo escrito y el escritor, sino en el que está entre lo escrito y el lector.” Hoy algunos piden que a Gunter Grass le quiten el Nobel por haber pertenecido a las Waffen-SS, muchos lectores se dicen decepcionados y dolidos. ¿La obra de un autor debe estar condenada por su vida? ¿Un hombre puede ser culpado y linchado por actos que cometió hace 60 años? Antes de intentar responder esas preguntas, viene a mi mente uno de los personajes más grandes de la literatura, Raskolnikov de Crimen y castigo. Si sentí piedad e incluso cariño por ese terrible asesino, no puedo dejar de compartir esos sentimientos por el señor Grass.
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De la imaginación y las responsabilidades en Líbano: Una respuesta a Emiliano

Martes, Agosto 1st, 2006

Antes que nada, van dos aclaraciones. Primero, yo no afirmé que el problema en esta guerra sea la falta de imaginación. Afirmé que el problema es que “las grandes víctimas –como en todas las guerras, por otra parte– de este nuevo enfrentamiento entre Hezbollah e Israel son los civiles libaneses. Son víctimas del desprecio que Hezbollah e Israel sienten por ellos. Son víctimas de la indiferencia que las potencias sienten ante su dolor.”

Segundo, cuando me refería a la falta de imaginación de Israel fue diciendo que “Israel cayó en la provocación [de Hezbollah], haciendo gala, por otra parte, de la proverbial falta de imaginación de los políticos de todo el mundo.” En la respuesta a tu comentario sobre el artículo, añadí que, si Israel se fundó “para que los judíos vivieran, por fin, seguros y en paz, el proyecto fracasó. Y sin imaginación, Israel nunca será un lugar donde los judíos vivan en paz.” Sigo pensando lo mismo. Y en todo caso, si su intención era acabar con Hezbollah, hacía falta bastante más imaginación, para idear otras formas de hacerlo que no estén, como ésta, condenadas al fracaso.

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