La derecha mexicana, hija de una iglesia católica que desprecia profundamente a las mujeres, tiene como caballos de batalla en la lucha contra el aborto a hombres: José Antonio Fernández, Guillermo Bustamante, Armando Martínez, Jorge Serrano Limón, Norberto Rivera, Onesimo Zepeda, además de los obispos, curas, monaguillos y etcétera. Y no digo esto porque crea que sea un tema que sólo incumbe a las mujeres, simplemente no deja de preocuparme el lugar que ocupa en la derecha mexicana las mujeres. Pero es de entenderse, los cimientos, bases e ideas de la iglesia son previos a la gran revolución del siglo XX, la de la mujer. Para que está revolución pudiera llevarse a cabo se necesito que el ser humano dejará de voltear a ver a dios y fuera la razón y la lógica la que predominara en el mundo. Las grandes religiones relegan a la mujer a un papel secundario, son primitivas y retardatarias. Como ejemplo volteemos a ver a las mujeres que tuvieron la desgracia de nacer en los países teócratas musulmanes, igual suerte correrían la mujeres en nuestro país si dejáramos en manos de los caballeros de colón, el grupo Pro-Vida, el episcopado o la Unión Nacional de Padres de Familia sus destinos.
