Hoy leo en El Universal que los diputados federales ganan cada mes la friolera de 148,466 pesos, claro, sin contar las prestaciones anuales como el aguinaldo. Ahora veamos: 500 diputados por 148,466 nos da 74 millones 233 mil pesos por cada mes. Y si multiplicamos esa cifra por doce para sacar lo que gastamos al año en sus sueldos, nos da 890 millones 796 mil pesos, insisto sin contar aguinaldo y demás prebendas.
Esa cifra indigna, por supuesto. Pero me queda una pregunta en la cabeza:
¿Qué es más caro? ¿Sus salarios o el costo que tiene para el país su incompetencia?
