Tras un inicio de campaña por demás incierto, Pumas, de la mano de Tuca Ferreti (en efecto, pedí como aficionado su salida de la dirección técnica, reconozco mi error) está en la final del fútbol mexicano. Ganamos la semifinal en casa con el 3-0, el de ayer fue un partido que casi se nos va de las manos. Pecamos de exceso de confianza, y quizá el marcador de ayer en el Corona de Torreón (4-2 favor Santos) nos convenga, centre a los jugadores y los haga jugar con la intensidad del partido del jueves en CU.

Pumas huele a campeón. Muchos jugadores están dando su mejor fútbol. Empecemos por Scocco que lleva 12 goles en los últimos 12 partidos. Solari es un referente en la delantera, y aunque se ha visto un poco eclipsado por su compatriota Scocco en los últimos partidos, sigue demostrando que su contratación en esta temporada fue un acierto.
Pablo Barrera es la gran esperanza de la cantera universitaria. Es un jugadorazo. Tiene pique, sabe llevar la bola pegada al pie y tiene gol. Nos ha hecho olvidar la ausencia del parejita. Por el lado izquierdo de la media cancha, Sambueza, tras un inicio incierto en esta temporada, está jugando un gran futbol. En la contención, dos símbolos universitarios. Leandro es mi jugador puma favorito. Ha sudado como pocos en la historia de nuestro club la playera desde hace muchos años. Es fundamental en el equipo, y con él no hay duda, siempre juega bien. E Israel Castro, el mismo que le metió el gol del triunfo al Real Madrid en el Bernabeu. Tuca lo movió esta temporada de la lateral derecha a la contención y lo ha hecho magníficamente.
En la defensa Verón, seleccionado paraguayo, es ya otro ícono universitario. Moreno, campeón del mundo sub-17, se ha consolidado como titular indiscutible. Velarde, nuestro lateral izquierdo, aunque no tiene mucha salida, es garantía. El único problema del equipo, para mi gusto, es Espinoza en la lateral derecha. Sufre mucho en la marca. Y por último nuestro portero Bernal, tres veces campeón con Pumas, y el domingo va por la cuarta. Le faltan quizá ya reflejos, pero tiene una experiencia bajo el arco que da seguridad a la afición Puma.
En fin, estoy emocionado por mis Pumas. El domingo estaremos celebrando nuestra sexta estrella.

pus
yo soy pumista de corazon
y si nos gano
el atlante
pss
fue de pura suerte
fuimos mejores los pumas
amo a los pumas