López Obrador cada día dice más locuras. Recordemos el año pasado que lo tuvimos que soportar una y otra vez con su rollo de la enorme crisis que se venía para Enero por el aumento de la gasolina, crisis que no ha sucedido aún y de la que ya él ni se acuerda. Como si nunca hubiera dicho nada al respecto.
Este año su tema es la supuesta privatización de PEMEX. Llama a todos traidores, vendepatrias, a pesar de que tanto panistas como priistas han dicho una y otra vez que Pemex no se privatizara. Pero López Obrador afirma que tiene pruebas contundentes de que sí lo haran, pruebas que al día de hoy no ha mostrado. El mismo Cuauhtémoc Cárdenas, máximo defensor de la soberanía petrolera en México, le pidió que dejara de pelear box de sombra al tabasqueño.
Pero lo que ya se me hizo increíble y me obligado a hablar del tema es que, de acuerdo a una nota de La Jornada, López Obrador afirmó el día de hoy que Georgina Kessel, secretaría de Energía, había dicho en una entrevista redifónica que el petroleo se privatizaría. Esta es la nota de La Jornada.
Cuando la leí inmediatamente pensé que López Obrador desde un principio había tenido la razón, que el gobierno federal quería privatizar Pemex y no nos habían dicho nada. Por eso leí tanto la nota de Milenio como la de la propia Jornada donde se refieren a la entrevista. En ninguna de las dos se lee que Georgina Kessel haya afirmado que el petroleo se privatizaría.
Andrés Manuel López Obrador simplemente mintió al afirmar que la señora Kessel dijo algo que nunca dijo. Yo no logro entender porque lo hizo, pero cada día es más difícil confiar en él. Los que creemos que el petroleo debe continuar siendo propiedad del estado mexicano, vemos que la lucha por la soberanía energética la está encabezando un hombre que por sus propios intereses es capaz de mentir y desvirtuar con ello una lucha que está muy por encima de sus patéticas ambiciones.
Pemex requiere una reforma, eso es algo obvio. Necesita recursos e inversión. Lo que quisieramos escuchar es una discusión seria sobre los cómos se puede fortalecer a la más importante empresa mexicana. Los que antes de las ideas gustan del uso de los adjetivos sólo dañan la posibilidad de que Pemex se convierta en un factor de crecimiento para México, que nos ayude a atacar la pobreza y la desigualdad social.
México requiere políticos serios, responsables. Yo no sé que le ha pasado a López Obrador en el último par de años, no se si sea la soberbia, la vanidad o la locura por el poder, pero no es el líder que la izquierda necesita. La mentiras, por más que se repitan, no hacen verdades.