Mi brillante amigo Lui ha dado con la solución perfecta para no acabar en la carcel por mirar lascivamente a una mujer. No es un amparo, ni nada complicado. Así que si tu eres de los que no pueden contenerse o simplemente no quieren, da click en el enlace de abajo que dice (Leer el resto del artículo…), solución totalmente garantizada:

Viene en varios modelos.

Quiero agradecer al Agus por retomar esta idea que surgió a partir de una larga disertación mientras veía una película porno y buscaba características lascivas en mis ojos. Si las reconocía, tendría oportunidad de corregirlas. Desafortunadamente creo que soy un caliente por naturaleza y ya veo igual siempre, al parecer padezco el síndrome del morbo por la vida. Hice un experimento e igual miro unas buenas nalgas que un helado de chocolate o una dona Krispy kream o una quemada en mi pantorrilla. En fin, que ante el desconocimiento de la definición de esta nueva manera de perjudicar psicológicamente a las mujeres, pero sobre todo, porque finalmente es lo que importa, del castigo al que pueda ser sujeto, y como medida preventiva, de hoy en adelante llevaré lentes oscuros.
Va una brazo… mientras no ofenda.
Es necesario patentar la idea y reconocerle en lo futuro esta gran aportación a Lui, el colectivo lujurioso de la ciudad de méxico vivirá por siempre agradecido al sensei Lui. Hay que proponerle una estatua (con lentes) en la calle de Sulivan.
Abrazos