Océano Mar y por qué la vida parece menos absurda

Written by eugenio on Marzo 10th, 2008

Hace unos días platicaba con Emiliano de los libros que nos han sacudido en los últimos años y nos pusimos a buscar cómo y hasta dónde marcaron nuestras vidas.

El mío sería Océano Mar, de Alessandro Baricco. Lo primero que me impactó fue la prosa. Nunca había leído nada igual. Baricco hace con las palabras lo que se le pega la gana, y le sale bien. Marca el ritmo del párrafo como quien mueve un verso dos caracteres a la derecha, y administra metáforas y descripciones en las dosis necesarias para sobrecoger al lector y acompañar la historia.

Pero lo que más me impresionó fue lo que hay detrás de cada personaje.

Con Elisewin aprendí que la mejor manera de perder el miedo, los miedos que traemos dentro, es enfrentar el mundo y gozarlo con los demás y por ellos.

Con Bartleboom y Plasson vi que la amistad puede nacer donde uno menos lo espera.

Con Adams quedé fascinado por el peso de las pasiones y las rabias.

Me enamoré perdidamente de Ann Deverià y lo que ocurre con ella me sobrecogió profundamente.

Por el padre Pluche, en fin, supe que la solidaridad y el cariño por los hombres y las cosas puede hacernos la vida un poco menos difícil.

Leyendo las historias de todos ellos –y la lección final de que si ya no es posible bendecir el mar, todavía es posible decirlo– descubrí que, quizás, la vida sea un poco menos absurda, el mundo adquiera un poco de sentido, si construimos en ellos la belleza, la solidaridad y el amor.

En Bodas, un libro que, en muchos aspectos, se parece a Océano Mar, Albert Camus explicaba que frente a las ruinas de Tipasa comprendió “lo que se llama gloria: el derecho a amar sin mesura”.

Algo similar comprendí yo con Océano Mar: en un mundo como el que nos tocó vivir, lo que nos queda es defender estas tres glorias camusinas, estos tres elementos vitales que se descubren en el libro de Baricco.

La belleza, la solidaridad y el amor, después de todo, son lo único que nos queda si queremos vivir un poco mejor.

 

1 Comments so far ↓

  1. Alexandra Kolontai dice:

    Nuestra necesidad de consuelo es insaciable, escribió el escritor anarquista sueco Stig Dagerman y,coincido con él.
    Tenemos necesidad de consuelo y éste proviene de lo que Usted llama “las tres glorias camusinas” la belleza, la solidaridad y el amor. Agregaría la necesidad de ser libres y la rebeldía. El gran ensayo de Camus es El Hombre Rebelde.
    También me entusiasma hoy García Montero. Se lo recomiendo ampliamente. Fue buen amigo de Ángel González, el entrañable poeta.

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