Emilio González Márquez, gobernador de Jalisco, haciendo uso de su amplio y distinguido vocabulario, adquirido seguramente por su conocido habito de lectura de textos sacros, nos mentó la madre a todos sus críticos.
“Chinguen a su madre”, exclamó, a pesar de que momentos antes había dicho que le valían madre las críticas:
“Yo tengo poco de gobernador, pero a lo mejor ya se dieron cuenta que a mí lo que algunos poquitos dicen me vale madre, así de fácil”

¿Tons en que quedamos, mi gober divino? ¿Si le valen madre las críticas porque se enfurruña y nos manda a cojernos a nuestras madrecitas? ¿No es pecado, mi gober católico, cojerse a la propia madre de uno?
La Real Academia de la Lengua define en su diccionario chingar como practicar el coito, y pues bueno, si a mentadas de madres hemos de llevarnos, mi gober catoliquísimo, le deseo de corazón que algún día tenga el gusto de cojerse a su señora madrecita, así mismo, a sus hermanas, tías, y todos los miembros de su honorable familia (en realidad miembras, ya que usted está por el incesto, pero no por la homosexualidad)… ojalá sus hijos se cojan a su señora esposa, que los curas a lo que les regaló 90 millones de pesos se chinguen a quien puedan (no niños, por favor, uno puede estar a favor del incesto pero no del abuso infantil).
¡Qué viva el incesto y su principal promotor a nivel nacional: el gober de Jalisco!
Nota en Milenio donde el gober divino llama a la práctica del incesto a sus críticos
Actualización 24/04/08 23:00
El gobernador de Jalisco ya pidió disculpas por mandarnos a chingar a nuestra madre. Dice La Jornada que dijo el gober:
“Ofrezco una disculpa a quienes estaban en el evento, a quienes lo organizaron y a quien se haya sentido ofendido. Espero tener la oportunidad con los hechos cotidianos de hacerme merecedor que acepten esa disculpa que por mis dichos cometí esa equivocación”.
Yo aceptó las disculpas.
Y dado que las disculpas, como las mentadas, son gratis, yo le pido una al gobernador, a toda su familia y a los curas levanta iglesias por mis invitaciones al incesto. Todos tan contentos.
El exceso en el consumo de bebidas embriagantes nos hace decir lo que sea, señor gobernador. Nos desinhibe y nos hace decir lo que realmente pensamos. Como dice mi abue: “Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad”. Así que acepte mis disculpas, cuando le mente la madre estaba yo tan borracho como usted ayer en la comida con sus amigos.