Las miradas lascivas, o la discriminación contra los caraduras

Written by eugenio on Abril 9th, 2008

Un estudio de las universidades de Durham, St.Andrews y Aberdeen, de Gran Bretaña, mostró que las mujeres no necesitan ver una mirada para detectar las tendencias a la lascivia: les basta con ver los rasgos de la cara.

Más allá de si el caballero en cuestión es respetuoso o un patán, sus tendencias las tiene escritas en el rostro, y las mujeres las leen con claridad.

Las cifras que presentan los autores del estudio no dejan lugar a dudas: el 72 por ciento de los 153 participantes acertó cuando quiso adivinar las actitudes de un grupo de veinteañeros de ambos sexos cuyas fotografías se les mostraron.

Las mujeres afirmaron sin dudar que los hombres de mandíbula cuadrada, nariz larga y ojos pequeños son más tendientes a traslucir lascivia antes que amor. En cambio, consideraron que los hombres con rasgos más suaves son los más dispuestos o tendentes a aceptar un compromiso –lo cuál no excluye la lascivia, pero parece ser un atenuante.

Ahora que la Asamblea del DF se ha dado a lo políticamente correcto y pretende hacer de la asepsia puritana la ley en la capital, sus integrantes deberían tomar en cuenta lo que descubrieron estos científicos y reconsiderar su decisión sobre las miradas lascivas.

Después de todo, según estos académicos de Durham, St.Andrews y Aberdeen, las mujeres son más proclives a acusar de lascivo o lujurioso a un hombre de rasgos duros que a otro de rasgos suaves, y eso hace que la ley perjudique a los caraduras, aunque sean el colmo de la elegancia, frente a los bonitos, aunque sean de la peor ralea.

 

3 Comments so far ↓

  1. Será porque los de gestos suaves les remotan a la cara de satisfacción amorosa que hacen sus niños cuando mamán pecho, o escriben su nombre bien por primera vez o se tragan todas las letras “y” del scrabble?
    Además quién paga estos estudios??
    Igual casi todo eso tiene una razón instintiva… por ejemplo se dice que uno siempre se siente atraído a gente con orejas levemente más grandes que las propias y se cree que esto se debe a que si tenías un hijo medio sordo en la prehistoria pues moriría en chinga.
    En fin, creo que la verdadera clave para descubrir una mirada lasciva esta en preguntarse si viene acompañada de un sónido que implica que el caballero(a) a perdido (temporalmente) el control de sus glándulas salivales. :wink:

  2. Opppss, me dicen por aquí que a un “a” ahí le falta una “h”…

  3. :lol: Tienes razón, las glandulas salivales nos delatan a los lascivos. :lol:

Leave a Comment