Mayo, 2008

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La cocina barroca: las recetas de Sor Juana Inés de la Cruz

Sábado, Mayo 31st, 2008

A Paco Ignacio Taibo I

De todas las maravillas que nos dejó el barroco, creo que su cocina es la menos estudiada. Tenemos, claro, el mole y el pipián, que conocemos y comemos sin problema y que son, me parece, inclusive más barrocos que los retruécanos o los retablos, pero sabemos muy poco de qué comían los novohispanos del siglo XVII.

Por eso me dio tanto gusto cuando en Eidos Comunicación me prestaron un recetario seleccionado y transcrito por Sor Juana Inés de la Cruz.

La imagen clásica de Sor Juana

Gracias a él, sé que la décima musa tenía un especial gusto por los postres. En el cuadernillo que se transcribió para el folleto que me prestaron hay 36 recetas distintas, tres de ellas de buñuelos y nueve de antes. Algunos de los platillos se siguen preparando hoy en día, como la leche quemada, pero hay otros que se perdieron. Sólo pude comer una vez ante de nuez, por ejemplo, y desde entonces lo pido a donde voy, sin éxito.

Además de cómo se antojan los platos que describe, me impresionó la belleza de algunos nombres y el ingenio que hay detrás de ellos. Hay uno que, sin conocerlo, me encantaría probar: “torta del cielo”. Otro más que me encanta: el “manchamanteles”. Y otro: “bien me sabe”.

Reproduzco aquí las tres recetas y una más, por si alguien quisiera hacerlas –no encontré traducción para las medidas, si alguien la conoce, por favor coméntela.

Torta del cielo

Untada una cazuela poco usada con manteca, se van poniendo capas de mamón echando sobre cada una bastante canela molida. Se cuece en natillas espesas y así que está concluído esto, se enfría y van echando yemas hasta que la sopa está aguada. Luego se pone a dos fuegos, siendo el inferior algo lento y conforme se va dorando la superficie de la sopa, con unas plumas se le unta mantequilla hasta estar bien dorada que le echarás un rocío con agua de azahar, su canela y grajea.

Manchamanteles

Chiles desvenados y remojados de un día para otro, molidos con ajonjolí tostado y frito todo en manteca, echarás el agua necesaria, la gallina, rebanadas de plàtano, camote, manzana y su sal necesaria. (Este plato todavía se sirve, aunque generalmente lo hacen poco picante, con lo que pierde un poco su gusto agridulce).

Bien me sabe

A un real de leche claco de arroz remolido, id. de almidón, diez yemas, todo junto se revuelve y endulza y luego que esté de punto, echa agua de azahar. Habiéndolo meniado sin cesar desde que se pone se echa en un plato y canela por encima. Si quieren hacerlo ante, ponen una capa de esta pasta y otra de mamón, guarnece con pasas, almendras, piñones y canela.

Ante de nuez

Hecha la almíbar corriente, monda el pellejito de la nuez con agua hirviendo, muélela y si gustas revuelve almendra. Echando en la almíbar, ésta dará un hervor y luego a una capa de mamón, una de esta pasta, concluído echa canela.

Sor Juana también nos dejó un soneto, con el que empezaba el cuadernillo de recetas:

Lisonjeado oh hermana de mi amor propio

Me conceptuo formar esta escritura

del Libro de Cocina y ¡qué locura!

concluirla y luego vi lo mal que copio.

De nada sirve el cuidado propio

para que salga llena de hermosura,

pues por falta de ingenio y de cultura,

un rasgo no hecho que no salga impropio.

Así ha sido, hermana, ¿pero qué senda

podrá tomar el que con tal servicio

su grande voluntad quiso se entienda

que ha de hacer? Suplicaros que propicia

apartando los ojos de la ofrenda

su deseo recibáis en sacrificio.

La nueva tribu aislada que apareció en el Amazonas

Jueves, Mayo 29th, 2008

En lo más profundo del Amazonas, ahí donde no llega nadie más que, aparentemente, los taladores ilegales, una organización no gubernamental, con el apoyo del gobierno de Brasil, acaba de descubrir a una de las últimas tribus que quedan en el mundo que no han tenido contacto con nadie que no sean sus vecinos inmediatos.

Una nueva tribu encontrada en la Amazonía brasileña.

El caso es increíble. Literalmente. Tanto, que José Carlos dos Reis Mireilles, experto en tribus aisladas del gobierno brasileño, explicó que ahora dan a conocer las fotos y un video narrado por Julie Christie porque la gente no les cree cuando hablan de pueblos sin contacto.
Pero lo impresionante no es sólo que exista ésta: hay otros cien igualmente aislados en todo el mundo, y la mitad de ellos tan sólo en el Amazonas. Eso, sin contar a los que son tan desconocidos que escapan inclusive a las estimaciones de los expertos.

Y como todo en este mundo -y por lo que veo, muy marcadamente en el Amazonas-, también trae una mala noticia: todavía no tenemos un nombre para designar a este grupo, pero ellos ya están amenazadas por la devastación que sufre la selva.

Aunque parecen sanos y su población crece un poco cada año, la tala en el lado peruano de la Amazonía está llevando a los miembros de otros pueblos indígenas a adentrarse cada vez más en la selva, a acercarse cada vez más a ellos, orillándolos cada vez más a la competencia por la tierra y los recursos naturales.

Esperemos -aunque no lo crean, yo sí creo que va a pasar- que la tala termine a tiempo para que nosotros no nos quedemos sin pulmón y esta gente no tenga que cambiar de vida si no quiere hacerlo.

El coro de quejas: sáquelo cantando

Miércoles, Mayo 28th, 2008

Tal parece que los primeros fueron los finlandeses, pero quienes rompieron el récord fueron los alemanes de Colonia. Son ellos quienes tienen el mayor Coro de Quejas del mundo, con un director y 150 cantantes -casi todos con voz bien modulada- y un sinfín de cartas y problemas propios para elaborar sus canciones.

Las letras, de hecho, las elaboran con cartas, correos electrónicos, rumores escuchados en la calle, que contienen la esencia misma del mal día: las quejas. Para ayudar al descargo, puestos a gritar alto y sacar todo el aire de los pulmones, ¿por qué no mejor hacerlo cantando?

A mí me parece una estupenda idea, pero creo que la letanía nacional alcanza para varias obras interminables. Por lo pronto, aquí está lo que hicieron los originales, los finlandeses.

¿El Amazonas en venta?: la privatización ¿ecológica?

Martes, Mayo 27th, 2008

Según una investigación de los servicios de inteligencia brasileños, el Amazonas tiene precio: 50 billones de dólares. Se lo puso el millonario británico Johan Eliasch y, aparentemente, sus intenciones serían proteger su ecosistema y las especies que lo habitan, aunque eso está en veremos.


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Hoy, la organización que ayudó a fundar, Cool Earth, desmintió la información. Afirma que está anonadada ante semejante información, pero el informe de la policía brasileña, según dijo el diario O Globo, indica que la ONG miente: según sus datos y fuentes, Eliasch y la organización misma compraron o intentaron comprar 160 mil hectáreas en la Amazonía y el Matto Grosso.

Más allá de lo pentagruélica que suena la operación, hay una cosa que me preocupa, porque también se hace en México, y con bastante frecuencia: ¿se debe fomentar que privados, con un compromiso cuyo garante es el gobierno o alguna ONG, compren áreas naturales ambientalmente importantes para cuidarlas y mantener alejado al ser humano?

Yo, en lo personal, sé que prefiero, puestos a elegir, permitir una explotación racional y ecológicamente sustentable de los recurso (UMAs) que establecer áreas de conservación con recursos que se pierden y quedan inactivos. En pocas palabras, que me parece mejor y más efectivo preservar el medio ambiente aprovechándolo de forma racional que poniéndole cercas e impidiendo que nadie haga nada ahí.

Si encima esta área natural protegida e intocable está en manos privadas me parece preocupante.

Y sin embargo, sigo teniendo mis dudas.

Los pescadores de Barcelona: los irreductibles ante el mar y el neoliberalismo

Lunes, Mayo 26th, 2008

En Barcelona está ocurriendo un fenómeno que recuerda mucho a Ásterix. Toda la ciudad está regida por las políticas neoliberales disfrazadas de modernas impuestas por el ayuntamiento. Sus directrices sacan del casco viejo de la ciudad a los habitantes de siempre y los reemplazan con extranjeros y turistas. Toda la costa está destinada a recibir a los viajeros… ¿Toda? ¡No! Un grupo de irreductibles pescadores resiste ahora y siempre al señor alcalde.

Pescadores

Son un centenar de hombres necios que se niegan a reconvertirse en un espectáculo circense para los visitantes de la ciudad, que no tienen ninguna intención de dejar el mar.

No cejan, aunque la Autoridad del Puerto de Barcelona esté obsesionada con convertir el viejo muelle del reloj en un enorme centro comercial; aunque las políticas impuestas por el Banco Central Europeo permitan a las grandes compañías pesqueras inundar el mercado con productos baratos a costa de pagar sueldos de miseria, contaminar las aguas del mundo y acabar con el ecosistema marino de Namibia y países por el estilo que, total, a quién le importan.

Hace poco menos de dos años entrevisté a Joan y Serafín, dos hermanos que tienen una barca de artes menores, que pescan con red fina cerca de la playa. Cuando salen a faenar, antes del amanecer, deben ver los rompeolas de concreto que puso el ayuntamiento hace años, cuando decidió que los pescadores eran prescindibles, que lo único que servía a la ciudad eran los grandes barcos.

Deben lidiar también con el chapopote que sueltan esos enormes cargueros, tienen que esquivarles al salir. Pero siguen ahí. “¿Y yo por qué coño voy a dejar la mar? ¿Porque a un ministro imbécil se le olvidó que su trabajo era defendernos a los que menos tenemos?”, gritó Joan indignado cuando le pregunté por qué, si la cosa iba tan mal, seguía pescando.

Eso mismo hubiera pasado hoy. Juan, Serafín y el marinero que contrataron para terciar hubieran pasado junto a los enormes buques que entran al puerto, hubieran bordeado los pedregones que frenan al mar y hubieran tirado sus redes temprano en la mañana, pero no pasó. Los pescadores de Barcelona y otros puntos de España y Francia están en huelga para pedir a sus gobiernos y a la Comisión Europea y ad lateres que hagan su trabajo: que los defiendan, que defiendan la pesca local, que no es depredadora, que genera sociedad, en vez de consentir a los grandes productores que explotan a sus obreros, expolian el lecho marino y acaban con las economías pequeñas.

¡Salud, buena mar y éxito, pescadores!

Los Desaparecidos: una exposición para vencer el olvido

Domingo, Mayo 25th, 2008

Marcos vacíos, un maletín que sobrevivió intacto a la bomba que mató a Letelier, las bicicletas de la memoria, que se desvanecen con el tiempo y tienen una presencia siempre diluída. Ésas son algunas de las obras que se pueden ver en un museo de Guatemala desde hoy y hasta julio, en la exposición Los Desaparecidos.

Los Desaparecidos

Curada por Laurel Reuter, del Museo de Dakota del Norte, la muestra reúne a 27 artistas suramericanos que con sus obras dejan a los espectadores asomarse a uno de los peores dramas que América Latina ha vivido en tiempos recientes: la desaparición forzada de personas, el hurto del duelo, la prolongación al infinito de la angustia por el destino del otro.

Todos los autores representados sufrieron las dictaduras de finales del siglo XX. Al que no le desaparecieron un hijo lo torturaron, y el que no tuvo que salir al exilio carga todavía con los fantasmas de padres, tíos, hermanos mayores que vivieron la represión.

Creo que hay poco más que se pueda decir, salvo recomendar la canción de Rubén Blades, “Desaparecidos”, que cuenta como pocos -y entre esos pocos están estos artistas- el horror por el que pasó nuestro continente.

El sueño de Bismarck de Arthur Rimbaud

Jueves, Mayo 22nd, 2008

Rimbaud

Todos los que hemos pasado una agradecible temporada en los infiernos gracias a Arthur Rimbaud y dimos con él nuestros primeros pasos en rebeldía, le guardamos un pedazo grande del alma a la que puede interesarle esto: en una librería parisina un cineasta encontró un texto suyo que no se conocía. Se trata del “Sueño de Bismarck”, una narración ficticia contra Otto von Bismarck, el artífice de la unificación alemana amenazaba Francia, publicada en un diario del siglo XIX.

Más allá de que guste o no, vale la pena leerla -porque siempre vale la pena, aunque sea para conocerlo más, leer a Rimbaud. Aquí está la traducción -perdonen si quedó muy precaria, pero no encontré ninguna otra-, seguida del original:

Es la noche. Bajo su tienda de campaña, llena de silencio y de sueño, Bismarck, con un dedo sobre el mapa de Francia, medita; de su inmensa pipa escapa un hilillo azul.

Bismarck medita. Su pequeño índice torcido camina, sobre la vitela, del Rin al Moselle, del Moselle al Sena; con la uña, ha rayado imperceptiblemente el papel alrededor de Estrasburgo: pasa el pellejo.

En Sarrebruck, en Wissenburgo, en Woerth, en Sedan, se estremece el pequeño dedo torcido: acaricia Nancy, araña Bitche y Phalsbourgo, raya Metz, traza sobre las fronteras pequeñas líneas rotas… y se detiene.

¡Triunfante, Bismarck ha cubierto con su índice Alsacia y Lorena! ¡Oh, bajo su cráneo amarillo, qué delirios de avaro! ¡Qué nubes deliciosas de humo vierte su pipa bienaventurada!

Bismarck medita. ¡Espera! Un gran punto negro parece detener el índice bullicioso. Es París.

Entonces, la pequeña y mala uña, de rayar, de rayar el papel, aquí, allá, con rabia… en fin, de detenerse… El dedo se queda ahí, medio doblado, inmóvil.

¡París! ¡París! Pues el buen hombre ha soñado tanto con los ojos abiertos que, dulcemente, en la somnolencia se separa de sí mismo: su frente se inclina sobre el papel; maquinalmente, el horno de su pipa, salida de sus labios, se abate sobre el villano punto negro.

¡Ay! ¡Povero! Abandonando su pobre cabeza, su nariz, la nariz del señor Otto de Bismarck, cayó en el horno ardiente. ¡Ay! ¡Povero! En el horno incandescente de la pipa. ¡Ay! ¡Povero! ¡Su índice estaba sobre París! ¡Acaba el sueño glorioso!

———————–

¡Era tan fina, tan espiritual, tan feliz, esa nariz de viejo primer diplomático! ¡Esconde, esconde esa nariz!


Sigue un párrafo de seis líneas apenas legible:

¡Y bien! Querido mío, cuando, por compartir el choucroute real, vuelve al palacio [.......................] con los gritos de… dama [...................] en la historia portará [.............................................] sus ojos estúpidos.


¡Voilà! ¡No había que soñar despierto!

Y aquí el original:

C’est le soir. Sous sa tente, pleine de silence et de rêve, Bismarck, un doigt sur la carte de France, médite ; de son immense pipe s’échappe un filet bleu.

Bismarck médite. Son petit index crochu chemine, sur le vélin, du Rhin à la Moselle, de la Moselle à la Seine ; de l’ongle il a rayé imperceptiblement le papier autour de Strasbourg ; il passe outre.

À Sarrebruck, à Wissembourg, à Woerth, à Sedan, il tressaille, le petit doigt crochu : il caresse Nancy, égratigne Bitche et Phalsbourg, raie Metz, trace sur les frontières de petites lignes brisées et s’arrête…

Triomphant, Bismarck a couvert de son index l’Alsace et la Lorraine ! Oh ! sous son crâne jaune, quels délires d’avare ! Quels délicieux nuages de fumée répand sa pipe bienheureuse !

Bismarck médite, Tiens ! un gros point noir semble arrêter l’index frétillant. C’est Paris.

Donc, le petit ongle mauvais, de rayer, de rayer le papier, de ci, de là, avec rage, enfin, de s’arrêter… Le doigt reste là, moitié plié, immobile.

Paris Paris ! Puis, le bonhomme a tant rêvé l’œil ouvert que, doucement, la somnolence s’empare de lui : son front se penche vers le papier ; machinalement, le fourneau de sa pipe, échappée à ses lèvres, s’abat sur le vilain point noir…

Hi ! povero ! en abandonnant sa pauvre tête, son nez, le nez de M. Otto de Bismarck, s’est plongé dans le fourneau ardent. Hi ! povero ! va povero ! dans le fourneau incandescent de la pipe… hi ! povero ! Son index était sur Paris ! Fini, le rêve glorieux !

Il était si fin, si spirituel, si heureux, ce nez de vieux premier diplomate !

Cachez, cachez ce nez !

Eh bien ! mon cher, quand, pour partager la choucroute royale, vous rentrerez au palais (…) avec des crimes de… dame (…) dans l’histoire, vous porterez éternellement votre nez carbonisé entre vos yeux stupides !

Voilà ! Fallait pas rêvasser !

Berlusconi y sus huestes: el fascismo vuelve a Italia

Miércoles, Mayo 21st, 2008

Algunos pensarán que es exagerado decirlo, pero no tengo duda alguna de que es cierto: el fascismo está renaciendo en Italia, y en gran medida está renaciendo gracias a Silvio Berlusconi y sus huestes.

Seguidores de Gianni Alemanno hacen el saludo fascista en la alcaldía de Roma

Obviamente, no es el fascismo de Mussolini, sino una nueva expresión de los mismos valores. Con Berlusconi, con Finni, con Mussolini -la nieta-, con Alemanno, los grandes valores de la República Italiana, los de Garibaldi, los de los partisanos, inclusive los de los demócratas, pasaron al olvido. Los sustituyen el cinismo, la vileza, la corrupción, el odio, el racismo.

¿De qué otra forma se puede calificar a un gobierno que no para de crear leyes a modo para que sus ministros escapen de la cárcel, para que desfalquen al Estado legalmente? ¿Cómo describir, si no así, un gobierno hecho por gente que piensa que los campamentos de gitanos, rumanos y cíngaros son la única fuente de delito en Italia? ¿Qué se puede decir de esta mafia que, necesitando a los migrantes, no les abre las puertas de la ley y los criminaliza si entran irregularmente para poder explotarlos más a gusto?

Absolutamente nada, más que llamarlos por su nombre: son fascistas. Esperemos que la izquierda italiana se recomponga y encuentre de nuevo el camino perdido, antes de que, junto al crucifijo que ya cuelga en las escuelas italianas, cuelque también, de nuevo, un retrato del Duce.

Susan George y Martin Wolf: izquierda y derecha ante la globalización

Martes, Mayo 20th, 2008

Hace unos años, dos grandes del estudio de la globalización se reunieron a debatir en la sede social del Financial Times, en Londres. Se trata de Susan George y Martin Wolf. Su plática de ese entonces está publicada por Anagrama, con el título “La globalización liberal: a favor y en contra”.

La Globalización Liberal: a favor y en contra

Para quien le interese entender qué pasa con el mundo y la economía en nuestro tiempo, y cuáles son las diferencias entre la derecha y la izquierda hoy en día, el libro es un placer y un derroche de claridad. La razón es clara: quienes discutieron fueron nada menos que Susan George (junto con Naomi Klein, una de las críticas más agudas e inteligentes de la globalización actual) y Martin Wolf (economista del Banco Mundial y uno de los hombres que mejor conoce el complicado sistema económico mundial).

Una de las cosas que saltan después de leer el libro es lo absurdo de la clasificación de la derecha como “mala” y la izquierda como “buena”, y viceversa. No tengo ninguna duda de que tanto Wolf como George están preocupados por el rumbo que lleva el mundo y por encontrar y aplicar aquellas políticas públicas que beneficien a todos. Pensar que uno es moralmente mejor que el otro es una tontería.

El texto ofrece, más bien, otra serie de claves para entender las diferencias entre ambas formas de ver el mundo y actuar en él. Tres de ellas son las que, me parece, se aclaran más.

Una, que la izquierda cree tanto en los actores colectivos (las sociedades condicionan a los individuos) como en los determinantes del entorno económico y social sobre las personas. En plata, que la izquierda no se ha creído aquello de que “con esfuerzo y un poco de suerte, cualquiera sale adelante”, porque sí importa dónde se ha nacido y cuánto se tuvo en ese momento.

Dos, que la derecha está dispuesta a sacrificar el bienestar de unos cuantos para beneficiar al grueso, e inclusive así, no tiene inconveniente en establecer topes de facto del desarrollo o la mejora del ingreso real (la maquila, por ejemplo, que permite avanzar un poco a cambio de no avanzar nunca más).

Tres, que la izquierda ha logrado introducir en su pensamiento una visión integral que le permite entender que la economía está determinada por la política y viceversa, que lo que ocurre en el mercado tiene consecuencias sociales, ecológicas y culturales muy fuertes que hay que tomar en cuenta a la hora de establecer políticas públicas y evaluarlas; que la economía es, tanto como la política, cuestión de poder, no de números y manos invisibles.

En fin, “La globalización liberal: a favor y en contra” aclara y da profundidad a aquella definición que marca que las preocupaciones fundamentales de la izquierda son la igualdad, la justicia social y la libertad, mientras que para la derecha -al menos la derecha liberal- de lo que se trata es de dar al individuo la posibilidad de salir adelante y servirse del mercado, garantizándole sólo las libertades que le permitan hacerlo. Así, según ellos, por alguna extraña alquimia social, todos saldrán beneficiados