En lo más profundo del Amazonas, ahí donde no llega nadie más que, aparentemente, los taladores ilegales, una organización no gubernamental, con el apoyo del gobierno de Brasil, acaba de descubrir a una de las últimas tribus que quedan en el mundo que no han tenido contacto con nadie que no sean sus vecinos inmediatos.

El caso es increíble. Literalmente. Tanto, que José Carlos dos Reis Mireilles, experto en tribus aisladas del gobierno brasileño, explicó que ahora dan a conocer las fotos y un video narrado por Julie Christie porque la gente no les cree cuando hablan de pueblos sin contacto.
Pero lo impresionante no es sólo que exista ésta: hay otros cien igualmente aislados en todo el mundo, y la mitad de ellos tan sólo en el Amazonas. Eso, sin contar a los que son tan desconocidos que escapan inclusive a las estimaciones de los expertos.
Y como todo en este mundo -y por lo que veo, muy marcadamente en el Amazonas-, también trae una mala noticia: todavía no tenemos un nombre para designar a este grupo, pero ellos ya están amenazadas por la devastación que sufre la selva.
Aunque parecen sanos y su población crece un poco cada año, la tala en el lado peruano de la Amazonía está llevando a los miembros de otros pueblos indígenas a adentrarse cada vez más en la selva, a acercarse cada vez más a ellos, orillándolos cada vez más a la competencia por la tierra y los recursos naturales.
Esperemos -aunque no lo crean, yo sí creo que va a pasar- que la tala termine a tiempo para que nosotros no nos quedemos sin pulmón y esta gente no tenga que cambiar de vida si no quiere hacerlo.
