Para no aullar con Ginsberg y cantar con el libertino de Patrick Wolf

Written by eugenio on Julio 21st, 2009

Uno de los poemas más bellos y más impresionantes que se han escrito en el último siglo en Estados Unidos y en el mundo es Howl, de Allen Ginsberg (aquí en español). Su primer verso es sobrecogedor: “He visto a las mentes más brillantes de mi generación destruídas por la locura y hambrientas…”. De algún tiempo a esta parte, tengo la sensación de que México y gran parte del mundo se acercan peligrosamente a ese camino. Es como si viviéramos en un loop del poema aquél de José Emilio Pacheco, y los días tuvieran siempre el sabor acre de lo que muere y de lo que comienza.

Al menos en España, los sociólogos han dado en llamar a quien se quedó en ese loop la generación ni-ni. Una cifra lo muestra. Según El País, el 54% de los españoles con entre 18 y 34 años dice no tener proyecto alguno por el que sentirse especialmente interesado o ilusionado.

Por eso agradecí tanto cuando @adegetau me presentó la música de Patrick Wolf. Su The Libertine es el reverso de la moneda que pinta Ginsberg. Sí, es cierto que el libertino está encarcelado; sí, el vagabundo encontró el camino y la carretera sólo acepta autos y deja fuera a los caballos, las nostalgias y la vida misma, y las mentiras del predicador están a resguardo otra vez, y el vagabundo encontró el camino. Pero hay salida y es cosa de tomarla…

 

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