El domingo hablaba de alucinaciones, de que no soy aracnofóbica pero que algunas madrugadas he alucinado arañas más bien tarántulas o un arácnido muy grande, como de tinta china. Y que si ya de plano alucino, me gustaría que entonces fueran elefantes rosas.
Que los elefantes rosas sustituyan a las arañas. Supongo que es porque los mamíferos son más bonitos que los insectos y arácnidos.
Excepto esto:
Un humano interpretando a un perro Dálmata, una zebra y a un perro Gran Danés. Todos mamíferos pero de mentiras: un humano que quiere ser perro, o zebra. O más bien un humano que le pone pintarse el cuerpo, ponerse una máscara mamífera, y mover el cuerpo a la “perro” o “equino”. No sé por qué pienso que ha de ser un tipo alemán. No Pastor Alemán, sino un alemán de Hamburgo, o Frankfurt, muy satisfecho con su físico y sus músculos. Un performer o un artista experimental.
Como dije, para mis peores pesadillas.
