El cine es lo más cercano al mundo feliz. Al entrar a las salas uno sale de la perenne persecución de la cotidianidad hostil. El cine representa la coronación de la imaginación empotrada en imágenes. Al cácaro lo cambiaron por modernos equipos Mac sin embargo, la emoción del pasaje hacia la oscuridad aún sigue estremeciendo al corazón, cargándolo de emociones en espera. Y más si uno se encuentra en París, muy cerca de Place des Vosges. Se trata del Forum des Images ubicado en Les Halles, antiguo espacio de mercaderes convertido en parque temático comercial. Ahí se encuentra ubicada desde una piscina pública hasta la FNAC (librería) favorita de los que sin comprar un solo libro, leen todos. Claro, desde la cómoda alfombra de librería y durante enormes pedazos de tiempo.

Forum des Images es como la sala de cine casera que todos quisiéramos tener. Un lounge minimalista cuya esencia pertenece a algún planeta similar al nuestro. El gobierno francés se encargó de desmontar las típicas multi salas cuya estética es la misma en México que en Taiwán. Ahora, el Forum des Images almacena más de 5,500 títulos emblemáticos de la ciudad de la Torre Eiffel. Si uno desea volarse la tarde puede elegir los títulos que desee por sólo 5 euros. Así es el cine. Tan metafórico como realista. Tan estético como humano.
En México, por ejemplo, Ricardo Salinas Pliego le dio en la madre a los cines de los abuelos. (Aquí sí que soy nostálgico). Don Ricardo, en 1993, si no mal recuerdo, soltó un billete (640 millones de los verdes) para cargarse, es decir, joderse a Imevisión (hoy TV Azteca), COTSA, Estudios América y el periódico El Nacional (aunque éste último salió de la licitación por obvias razones, estaba quebrado). Pues bien. Compró cines para derribarlos y levantar las finas, maravillosas y excitantes tiendas Elektra. Adiós a los cines Latino, París, Bella Época y un largo etcétera.
Seguramente nuestros funcionarios viajarán a París para contemplar el Forum des Images. Ojalá. Estoy dispuesto a perder la excitación que me ofrecen las tiendas Elektra para derribarlas y poner un espacio lúdico/cinematográfico.
Vayamos de los pagos chiquitos a los cines estéticos. Salas de estar. Posos en donde descansa nuestro placer.


No tengo bases empíricas pero creo que México no podrá revertir su esencia de país pirata. Las décimas del Producto Interno Bruto Pirata (PIBP) escalan con éxito la empinada cumbre del fracaso. Oxímoron cotidiano en nuestra cultura del “al ratito te hablo”; “dame un minuto”; “no pagues impuestos al pinche Gobierno”. La responsabilidad y el tiempo, son tan ambiguos como el futuro de la ciencia.