Nuevas fotos de Hiroshima tras el ataque nuclear
Martes, Mayo 6th, 2008Los Hoover Institution Archives acaban de publicar diez fotos tomadas inmediatamente después de que la bomba atómica “Little Boy” cayera sobre la ciudad de Hiroshima. Las imágenes son, además de terriblemente sobrecogedoras, una muestra más de por qué hay que acabar con las armas nucleares -y de todos los tipos, ya que estamos.
Las fotografías las encontró Robert L. Capp, miembro de las fuerzas estadunidenses que desembarcaron en Japón, en una cueva a las afueras de la ciudad devastada.
Lo que Capp vio en esas imágenes, lo que el anónimo fotógrafo japonés vio en las calles y puso en plata sobre gelatina, debería bastar para eliminar los arsenales nucleares del mundo. No se trata sólo de una cuestión moral: es una cuestión de supervivencia.
Las grandes potencias se escudan en la “teoría de la contención” para justificar sus armas atómicas, pero, como ya explicaron Arundhati Roy en The End of Imagination y Stanley Kubrick en Dr. Strangelove, esta concepción de la guerra nuclear tiene una falla elemental: asume que no hay locos en este mundo, que se entiende al enemigo a la perfección y que el sistema mismo evitará el holocausto nuclear. Sabemos que esto no es necesariamente cierto.
Eliminar estos arsenales es también una cuestión de legalidad. Aunque no tenga cómo aplicarla, la Corte Internacional de Justicia de la ONU emitió una opinión consultiva en la que explica que la sola posesión de las armas nucleares es ilegal, violatoria, entre otros, del derecho a vivir sin miedo.
Y hay otro sinfín de razones para acabar con las bombas atómicas. Esperemos que algún día se pueda, y que sea pronto.























