Zurda Siniestra

Literatura

“La Noche es Virgen”, de Jaime Bayly

Lunes, Abril 28th, 2008

Hace un par de días, le pedí a unos amigos que me recomendaran algo para empezar a leer literatura latinoamericana nueva, porque viendo un artículo de Juan Gabriel Vázquez me di cuenta de que no sabía absolutamente nada de eso.

La novela que me prestaron es una de las mejores sorpresas que me he llevado. Es sencillamente genial. Se llama “La Noche es Virgen” y la escribió Jaime Bayly.

La novela de Jaime Bayly

Bayly es uno de los presentadores más importantes de la televisión peruana, y sin lugar a dudas uno de los escritores más divertidos que he conocido.

Las tres primeras páginas del libro me dejaron como atontado por la agilidad de la prosa y el ingenio de las frases. Nomás llegar a la cuarta hoja y desperezar el humor, empecé a disfrutar las líneas de Bayly como hacía mucho no disfrutaba un libro.

Ambientada en la Lima de los años noventa, “La Noche es Virgen” cuenta la historia -¿que juega a la autobiografía, o que de hecho lo es?- de un presentador de televisión tan gay, refinado y frívolo como puede ser humamente posible y, por lo menos hasta donde voy, sus reflexiones, caprichos, gustos y desgracias por vivir en Lima y no en Miami.

Aunque quizás el personaje en realidad no quiera vivir en Miami, “porque será muy rico pasear en bicicleta por key biscaine, donde todo el mundo sale con su casquito fosforescente y sus mallitas negras y sus nike con inflador, pero no es igual de rico tirar bicla en las achoradas calles de lima, donde la única autoridad que vale es la del microbusero sarnoso”.

Y a partir de ahí todo es desternillarse de risa.

En fin: una maravilla.

Octavio Paz: a diez años de la muerte del gran poeta mexicano

Sábado, Abril 19th, 2008

Piedra de sol (Fragmentos)

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
“déjame ser tu puta”, son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

….

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias…

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre.

¡Baricco dirige a Beethoven!

Viernes, Abril 4th, 2008

Esta mañana recibí una gratísima sorpresa: ¡Alessandro Baricco escribió y dirigió una película que está pronta a estrenarse! Una película sobre Beethoven, sobre la Novena Sinfonía, con Leonor Watling. Una película que se titula Lección 21 (Lezione 21), que se estrena en Italia en septiembre próximo y que, a juzgar por el tráiler, me muero de ganas de ver.

Es una combinación que me parece magnífica. Baricco es el escritor que más me ha conmovido en los últimos años. Aunque algunas de sus obras no me han gustado –Seda, la verdad, me pareció linda y bien escrita, pero no más–, sus libros bien logrados son sencillamente magníficos y la novedad de su lenguaje, la claridad de sus personajes y la hondura de las historias son geniales.

La Novena, por otro lado, es en pocas palabras, uno de los muchísimos recordatorios de que vale la pena vivir que los hombres nos hemos regalado a lo largo de la historia .

Ludwig van Beethoven

En ella, Beethoven y Shciller, que hizo la letra, ponen en plata que, a pesar de los pesares y dolores, en este mundo la alegría y la belleza existen y gozan de buena salud.

Los testimonios sobre su estreno en Viena bastan para mostrarlo. El 7 de mayo de 1824, en el teatro Kapellmeister, la orquesta tuvo que tocar en una situación un tanto extraña: tenía dos directores en escena. Michael Umlauf llevaba oficialmente la batuta en el estreno de la primera sinfonía que Beethoven presentaba en diez años, pero no estaba sólo: junto a él estaba el autor, que marcaba el ritmo.

El violista Josef Bohm contó que “Beethoven se levantaba por momentos, a veces se hundía hasta el suelo, se movía como si quisiera tocar él mismo todos los instrumentos y cantar todas las voces del coro”.

Cuando terminó el último movimiento, el compositor se había rezagado algunas notas y seguía dirigiendo, de forma que uno de los músicos se acercó a él y lo giró hacia la audiencia: lo que vio Beethoven fue un público que, sabiendo que estaba sordo, hizo todo lo posible por mostrarle su aprecio. Lanzó los sombreros al aire y cubrió de blanco los palcos agitando sus pañuelos.

Y ahora, Baricco nos va a contar todo esto en la pantalla. Es una de las mejores noticias que he recibido.

Las traiciones del azar y la muerte de Saint-Exupéry

Sábado, Marzo 15th, 2008

“Pueden dejar de buscar. Fui yo quien derribó a Saint-Exupéry”. Con esa frase, el periodista y ex piloto de la Luftwaffe alemana Horst Rippert aclaró uno de los misterios más fascinantes de la literatura moderna.

La frase también abrió, según cuenta hoy un diario francés (la noticia también la recogió la prensa en español), la narración de una historia trágica y azarosa, en la que un piloto mata al hombre que le hizo querer volar.

Antoine de Saint-Exupéry

Al mediodía del 31 de julio de 1944, Rippert, que tenía 24 años, recibió la orden de despegar. El radar había detectado a un avión enemigo que volaba sobre la ciudad de Annecy.

El joven piloto encendió el motor de su Jgr.200 de la Lüftwaffe y partió hacia el cielo. Recorrió varios kilómetros entre las nubes y sobre el mar.

Quizá recordó algún pasaje de Vuelo de Noche, uno de los libros de Saint-Exupéry que lo habían acercado a los aviones.

Cuando enfiló hacia la base, pensando que no había encontrado nada, vio un Lightning 38 enemigo volando hacia Marsella y lo siguió por un rato.

“Después de seguirlo”, dijo al investigador Luc Vanrell, a quien reveló el misterio, “me dije: ‘Amigo, si no sales del campo, te voy a cazar. Me tiré hacia él y disparé. No sobre el fuselaje, sino sobre las alas. Le di. El zinc empezó a caer. Derecho al agua. Se destrozó contra el mar. Nadie saltó. Al piloto no lo vi”.

“Supe algunos días después que era Saint-Exupéry. Esperé, y sigo esperando, que no haya sido él. En nuestra juventud lo leímos todos; adorábamos sus libros. Sabía describir en forma admirable el cielo, los pensamientos y los sentimientos de los pilotos.”

“Su obra suscitó la vocación de muchos de nosotros. Amaba al personaje. Si lo hubiera sabido, no habría disparado. No sobre él”.

Océano Mar y por qué la vida parece menos absurda

Lunes, Marzo 10th, 2008

Hace unos días platicaba con Emiliano de los libros que nos han sacudido en los últimos años y nos pusimos a buscar cómo y hasta dónde marcaron nuestras vidas.

El mío sería Océano Mar, de Alessandro Baricco. Lo primero que me impactó fue la prosa. Nunca había leído nada igual. Baricco hace con las palabras lo que se le pega la gana, y le sale bien. Marca el ritmo del párrafo como quien mueve un verso dos caracteres a la derecha, y administra metáforas y descripciones en las dosis necesarias para sobrecoger al lector y acompañar la historia.

Pero lo que más me impresionó fue lo que hay detrás de cada personaje.

Con Elisewin aprendí que la mejor manera de perder el miedo, los miedos que traemos dentro, es enfrentar el mundo y gozarlo con los demás y por ellos.

Con Bartleboom y Plasson vi que la amistad puede nacer donde uno menos lo espera.

Con Adams quedé fascinado por el peso de las pasiones y las rabias.

Me enamoré perdidamente de Ann Deverià y lo que ocurre con ella me sobrecogió profundamente.

Por el padre Pluche, en fin, supe que la solidaridad y el cariño por los hombres y las cosas puede hacernos la vida un poco menos difícil.

Leyendo las historias de todos ellos –y la lección final de que si ya no es posible bendecir el mar, todavía es posible decirlo– descubrí que, quizás, la vida sea un poco menos absurda, el mundo adquiera un poco de sentido, si construimos en ellos la belleza, la solidaridad y el amor.

En Bodas, un libro que, en muchos aspectos, se parece a Océano Mar, Albert Camus explicaba que frente a las ruinas de Tipasa comprendió “lo que se llama gloria: el derecho a amar sin mesura”.

Algo similar comprendí yo con Océano Mar: en un mundo como el que nos tocó vivir, lo que nos queda es defender estas tres glorias camusinas, estos tres elementos vitales que se descubren en el libro de Baricco.

La belleza, la solidaridad y el amor, después de todo, son lo único que nos queda si queremos vivir un poco mejor.

Esta historia de Alessandro Baricco

Miércoles, Diciembre 12th, 2007

Desde que leí, hace ya algunos años, Océano Mar, me volví fanático de Alessandro Baricco. Es la novela más hermosa que he leído en toda mi vida. Una de mis top 10 para siempre. Lamentablemente, me cuesta trabajo recomendarla. Por primera vez salió en América Latina publicada por la colombiana Norma y la traducción era magnífica. La de Anagrama, la que ahora se puede conseguir en librerías, es francamente muy mala. Si alguna vez logran conseguir la de Norma, cómprenla, es un tesoro.

baricco.jpg

Pero ese no es el tema. De la novela que quiero contarles hoy es Esta historia (2005) publicada en español por Anagrama. Es la historia de Ultimo, un italiano apasionado por las curvas de las carreteras. Pedazos de su vida narrados por diferentes voces: el diario de la mujer que fue el amor de su vida, la de un matemático que intenta demostrar o demostrarse que su hijo, un capitán del ejercito, no era un traidor o la de su hermano narrando el principio de la construcción del circuito, el sueño máximo del personaje. Para hacer novelas de fragmentos narrados por voces diferentes, Alessandro Baricco es un maestro. Baricco, a mi parecer, no busca la fidelidad, la verosimilitud en las voces de sus narradores, lo que busca es la belleza. Y en la belleza es donde se sustentan sus obras.

Yo, con lo que me quedo de Esta historia es con la historia de amor. Hace mucho no me emocionaban tanto los ires y venires de una pareja y al final me emocioné y mucho. Ultimo y Elizaveta son dos grandes personajes, dibujados con la imaginación y la belleza que caracterizan al escritor italiano. De esos que no se olvidan con el paso del tiempo.

Muy recomendada, pero si no has leído a Baricco antes, te sugiero comenzar por Seda o Novecento y luego métete a Océano Mar - insisto, consigue la edición de Norma, aunque sea en fotocopias -, después sigue con el resto de la obra. Así lo leí yo y me funcionó a la perfección.

Ganadores del premio nobel de literatura latinoamericanos y españoles

Viernes, Noviembre 2nd, 2007

Dado que una y otra vez leo en las estadísticas de mi blog ( el mes pasado al fin superó las 5000 visitas únicas en un mes :) ) que llega gente buscando la lista de latinoamericanos ganadores del premio nobel, he decidido publicarla como un servicio a la comunidad:

1945 Gabriela Mistral Chilena

1967 Miguel Ángel Asturias Guatemalteco

1971 Pablo Neruda Chileno

1982 Gabriel García Márquez Colombiano

1990 Octavio Paz Mexicano

Y ya. Esa es la lista completa de latinoamericanos ganadores del Nobel. Increible lo poco que existe latinoamérica y el español para los suecos. Por ejemplo Francia, tiene 13 ganadores y Estados Únidos 11, todo el idioma español 10.

Ahora vamos con los escritores nacidos en España ganadores del Nobel:

1904 José de Echegaray

1922 Jacinto Benavente

1956 Juan Ramón Jiménez

1977 Vicente Aleixandre

1989 Camilo José Cela

 Ésta es la lista completa de ganadores por si desean consultarla.

¿Por qué leer?

Lunes, Octubre 29th, 2007

Más allá de las encuestas, México es un país en el que se lee poco. ¿Eso debería preocuparnos? Sí. La lectura es la mejor forma no sólo de aprender, también de entender el mundo, nuestro país y a nosotros mismos.

La semana pasada asistí por primera vez a un taller de lectores que organizó mi querida amiga Alexandra. De ahí nace esta entrada del blog, explicar porqué me gusta leer y porqué creo que es para una persona muy importante ser lectora.

Una definición antes de continuar: Lector, en sí, es cualquiera que lee. Yo por lector me refiero a la persona que tiene el habito de la lectura. Que lee libros, no sólo periódicos, revistas o en internet. Que lee literatura, lo máximo en la escritura, y por tanto de la lectura.

A sí que estas son mis recomendaciones a cualquiera de porqué ser un lector:

Leer es divertido 

Yo, un hedonista, no leería si leer no fuera sumamente divertido. Pocas cosas atraen tanto al ser humano como el escuchar historias. Desde que el ser humano se juntaba alrededor de la fogata, o alrededor de la cafetera en las oficinas, no encanta oír las historias de los demás. Y las historias mejor contadas están en los libros.

Leer te ayuda a entender el mundo y a entenderte a ti mismo

Los libros nos enseñan que el mundo existe más allá de nosotros. Existen diferentes países, diferentes culturas, diferentes formas de entender el mundo. Pero también nos enseña que los seres humanos somos más iguales de lo que imaginamos: en Rusia se enamoran, en Francia un hijo ama a su madre o en China un amante despechado mata a su esposa. La literatura es un espejo del mundo, y al vernos en espejo, nos entendemos mejor a nosotros mismos.

Leer nos hace libres

Cuando leemos nos damos cuenta que ha habido millones de seres humanos, que de una forma o de otra, han tenido que tomar decisiones como nosotros. Ver eso, nos ayuda a nosotros decidir. Si te entra una etapa nihilista, no vayas a matar a una vieja usurera. Al leer aprendes que nunca hay una sólo opción, como los personajes, siempre, siempre podemos girar hacia otro lado.

Leer te hace más inteligente

Muy simple: la lectura es un proceso de decodificación, primero de símbolos, que se vuelven conceptos, que después se convierten en ideas. Ese simple esfuerzo te pone la cabeza a funcionar. Si yo a los doce años hubiera abierto Los hermanos Karamazov, no hubiera entendido nada. Tuve que leer mucho para poder llegar a la obra cumbre Dostoievsky. Y es más, cada vez que la vuelvo a leer encuentro cosas nuevas, porque cada día aprendo a leer mejor. Ese aprendizaje literario sirve para entender mejor tu vida y tu entorno, aprendes, por decirlo de alguna forma, a leer el mundo.

Leer hace que tu mundo sea mucho más grande

A mi jamás me ha cruzado por la cabeza tener una relación amorosa con una niña de doce años. Miento… a los doce o trece años seguramente sí, pero desde entonces no. ¿Cómo podría yo entender el deseo de un paidófilo sin la ayuda de Vladimir Nabokov? ¿Que sabría yo de estar en un campo de batalla sin Tolstoi o Stendhal? Gracias a los escritores he vivido millones de cosas que no he vivido.

Pues hasta ahí, si se me ocurren otras razones ya las postearé. Si tú, mi estimado lector, tienes alguna, escríbela en los comentarios.

El búfalo de la noche de Guillermo Arriaga

Lunes, Octubre 22nd, 2007

Guillermo Arriaga es quizá el mejor escritor de cine de este país. Los guiones de Amorres perros, 21 gramos y Los tres entierros de Melquiades Estrada son extraordinarios. En Babel, una película que me decepcionó a mí como a muchos, creo en lo personal que lo que falló, entre otras cosas, fue el guión, a excepción de la parte japonesa de la historia que me parece fantástica. Los nudos argumentales son muy débiles y es extremadamente forzada.
Sin embargo todo mundo puede escribir algo malo, y Babel no puso en duda para mí la capacidad narrativa de Guillermo Arriaga.

Por eso leí El búfalo de la noche, para ver si Arriaga escribe novelas tan bien como escribe películas. Esperaba al tener la novela en mi manos 205 páginas de una gran historia, como las que el sabe crear. Pero no, es una novela muy mala.

El estilo narrativo no aporta nada. Es plano, planísimo, digno del Diablo Guardián. Frases chatas, sin luz. Nunca se escucha la voz del protagonista que narra la novela en primera persona, es nada en toda la novela.

La historia es insulsa. De esas que aparentan ser muy fuertes, pero acaban siendo sólo eso, apariencias. Es francamente fresa. ¿Arriaga el de Amores, el de 21 gramos, el de Los entierros, fresa? Sorprendente, pero sí. Y hacer una novela fresa no tiene nada de malo, cuando lo que pretende es ser una novela fresa. Pero si en cambio quiere ser muy hard-core y lo que resulta es una balada de Enrique Iglesias, el autor fracaso.

Y los personajes… lo peor de todo son los personajes. Todos son fantasmas, no existen. No tienen profundidades, ni cambios, ni nada. Ni siquiera son predecibles, porque no se puede predecir hacía donde va quien camino sin el más mínimo sentido.

A pesar de todo o que he dicho, si Arriaga vuelve a escribir una novela, la leeré. Es un tipo lleno de talento. Esa discusión estúpida que formentan los medios, tras la pelea de Arriaga con Gonzáles Iñarritú, respecto cuál de los dos es el talentoso, me parece ridícula. Yo como no llevo nada en esa historia, puedo asegurarles que los dos son talentosos y lo han demostrado.

Por cierto, dicen que la película es infame. Partiendo de que las películas son peores siempre que los libros, debe serlo.