Arte

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El miércoles inaugurarán para el público el Museo Universitario de Arte Contemporaneo

Lunes, Noviembre 24th, 2008

Razones para amar a nuestra universidad nacional hay muchas. Una, entre ellas, es su labor de difusión de la cultura. El centro neurálgico de la vida cultural universitaria es el CCU, uno de los lugares más chingones (no encuentro otro adjetivo) de la Ciudad de México. Y no hablo solamente de su belleza arquietctónica, es un lugar con vida, es en lugar mágico donde podemos entrar en contacto con los mejor de México y la humanidad.

Tiene la mejor sala de conciertos de América Latina, teatros, cines respaldados con la mayor filmoteca del país, danza, nuestra biblioteca nacional y miles de personas que cada semana van a encontrarse con el arte. Eso y un espacio escultórico útil para todos los marihuanos universitarios, además de una cafetería donde pasé los mejores momentos en mi paso por la UNAM.

La universidad nacional es el alma de este país y de esta ciudad. Por eso no extraña que ante la falta de un museo de arte contemporaneo en México, la UNAM saliera al quite. Nos urgía. Era una verdadera vergüenza que no hubiera un espacio dedicado a difundir las artes plásticas mexicanas de los últimos 50 años.

Proyectado, para mi gusto, por el mejor arquietecto mexicano vivo, Teodoro González de León, el Museo Universitario de Arte Contemporaneo, es la adición perfecta para el Centro Cultural Universitario. De los pocos errores que tenía  es que la entrada principal del complejo era por un estacionamiento. Ahora hay una plaza, con la escultura de Tamayo como eje central, que anteriormente estaba perdida en medio de los coches, y bordeándola el nuevo museo.

Cuando vaya les contaré mis impresiones y recuerden, cuando vengan extranjeros al país, el Museo Universitario de Arte Contemporaneo. Claro, llévenlos a Antropología y a las piramides, pero también muéstrenles que hay un México vivo, con grandes artistas y futuro.

La tienda de mascotas de Banksy en Nueva York

Lunes, Octubre 27th, 2008

Bajo el argumento de que a los gringos les gustan más las mascotas que el arte, Banksy, artista por el que ya hemos declarado nuestro amor en este blog, ha abierto su propia tienda de mascotas en la Séptima Avenida de Nueva York.

Parte de la tienda la pueden ver en su sitio: The Village Petstore and Charcoal Grill.

Yo les dejo dos selecciones que me encantaron:

Nadie puede negar que el tipo es un cague de risa.

Cómo ser Pollock sin mancharse las manos

Jueves, Junio 26th, 2008

Al artista griego Miltos Manetas le gusta hacer homenajes a otros artistas. Sus homenajes, sin embargo, no son reinterpretaciones de las obras admiradas ni nada por el estilo. Lo que hace, más bien, es permitir al espectador divertirse.

En homenaje a Jackson Pollock, por ejemplo, hizo la página que se puede ver haciendo click en esta imagen, por si alguien quería sentirse expresionista abstracto pero se mareaba con el óleo y el acrílico.

Homenaje a Pollock de Manetas

Después, en homenaje a Andy Warhol, decidió darle un millón de gracias… exactamente un millón de gracias.

Y así, con otra media docena.

Mapas antiguos de México y el mundo

Lunes, Junio 23rd, 2008

Vía Microsiervos, llegué a la página en la que el Instituto Cartográfico de Catalunya despliega los más de cinco mil mapas antiguos que ha digitalizado. Hay algunas cosas bellísimas, como este mamapundi incluido en la Crónica de Nuremberg de 1493, uno de los últimos que mostraría a la Europa solitaria que todavía no conocía América.

Mapamundi alemán de 1493

Una de las cosas que más me llamó la atención es comparar entre los distintos mapas de la Ciudad de México que se pueden consultar. Además de cómo cambian los estilos de una época a otra y la geografía va perfeccionando su capacidad de mostrar la tierra a vuelo de pájaro, es de dar pánico el crecimiento de la ciudad. Reproduzco dos cartas geográficas y un comparativo moderno, como probadita.

El primero es de 1635. La imagen que aquí se muestra es un detalle del Mapa de Nueva España y Nueva Galicia realizado por Wilhelm y Joan Blaeus.

Es de 1635

Este otro es más de cien años posterior, de 1750. Muestra lo que entonces eran los lejanos alrededores de la Ciudad de México.

Mapa de los alrededores de la Ciudad de México de 1754

Y esto es lo que ven los pájaros de la Ciudad de México hoy:


Ver mapa más grande

Las cocinas mediterráneas y el patrimonio de la humanidad

Martes, Junio 10th, 2008

No tengo ninguna duda de que las distintas gastronomías del mundo son un legado que pertenece a todos. Sin embargo, nunca me pasó por la cabeza que se les pudiera otorgar el estatus de Patrimonio Cultural de la Humanidad protegido por la Unesco. Ahora me entero de que sí, y me parece una idea maravillosa.

Italia y España acaban de presentar la solicitud para que la dieta del Mediterráneo, que algunos llaman “la dieta de Creta”, sea considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ya antes México lo había intentado, pero el gobierno de Fox comercializó la apuesta y cometió otras torpezas que sorprenden poco, así que no lo logró.

La Mezquita de Córdoba

Aunque me parece genial el intento, hay un montón de dudas que me quedan. Por ejemplo, ¿dónde termina la cocina mediterránea? Entiendo que el yogurt, los cereales y el aceite de oliva se usan desde el Levante hasta Gibraltar, pero la verdad es que las gastronomías libanesa, turca, griega, italiana, francesa y española se parecen menos de lo que se pensaría.

Inclusive tienen variantes fundamentales hacia adentro. Los sardos comen rissotto distinto que los calabreses, y los andaluces no hacen calçotadas, como los catalanes -y a los catalanes, con perdón, el fideuá les queda bastante más o menos, comparando con el que se come en Andalucía.

Aún más: ¿por qué incluir solamente la parte alta del Mediterráneo, cuando el Magreb presenta ofertas tan apetecibles?

Por si a alguien le entró hambre, pego aquí los links a algunas recetas:

Fideuá

Couscous

Kebab

Rissotto

Berenjenas a la griega

La cocina barroca: las recetas de Sor Juana Inés de la Cruz

Sábado, Mayo 31st, 2008

A Paco Ignacio Taibo I

De todas las maravillas que nos dejó el barroco, creo que su cocina es la menos estudiada. Tenemos, claro, el mole y el pipián, que conocemos y comemos sin problema y que son, me parece, inclusive más barrocos que los retruécanos o los retablos, pero sabemos muy poco de qué comían los novohispanos del siglo XVII.

Por eso me dio tanto gusto cuando en Eidos Comunicación me prestaron un recetario seleccionado y transcrito por Sor Juana Inés de la Cruz.

La imagen clásica de Sor Juana

Gracias a él, sé que la décima musa tenía un especial gusto por los postres. En el cuadernillo que se transcribió para el folleto que me prestaron hay 36 recetas distintas, tres de ellas de buñuelos y nueve de antes. Algunos de los platillos se siguen preparando hoy en día, como la leche quemada, pero hay otros que se perdieron. Sólo pude comer una vez ante de nuez, por ejemplo, y desde entonces lo pido a donde voy, sin éxito.

Además de cómo se antojan los platos que describe, me impresionó la belleza de algunos nombres y el ingenio que hay detrás de ellos. Hay uno que, sin conocerlo, me encantaría probar: “torta del cielo”. Otro más que me encanta: el “manchamanteles”. Y otro: “bien me sabe”.

Reproduzco aquí las tres recetas y una más, por si alguien quisiera hacerlas –no encontré traducción para las medidas, si alguien la conoce, por favor coméntela.

Torta del cielo

Untada una cazuela poco usada con manteca, se van poniendo capas de mamón echando sobre cada una bastante canela molida. Se cuece en natillas espesas y así que está concluído esto, se enfría y van echando yemas hasta que la sopa está aguada. Luego se pone a dos fuegos, siendo el inferior algo lento y conforme se va dorando la superficie de la sopa, con unas plumas se le unta mantequilla hasta estar bien dorada que le echarás un rocío con agua de azahar, su canela y grajea.

Manchamanteles

Chiles desvenados y remojados de un día para otro, molidos con ajonjolí tostado y frito todo en manteca, echarás el agua necesaria, la gallina, rebanadas de plàtano, camote, manzana y su sal necesaria. (Este plato todavía se sirve, aunque generalmente lo hacen poco picante, con lo que pierde un poco su gusto agridulce).

Bien me sabe

A un real de leche claco de arroz remolido, id. de almidón, diez yemas, todo junto se revuelve y endulza y luego que esté de punto, echa agua de azahar. Habiéndolo meniado sin cesar desde que se pone se echa en un plato y canela por encima. Si quieren hacerlo ante, ponen una capa de esta pasta y otra de mamón, guarnece con pasas, almendras, piñones y canela.

Ante de nuez

Hecha la almíbar corriente, monda el pellejito de la nuez con agua hirviendo, muélela y si gustas revuelve almendra. Echando en la almíbar, ésta dará un hervor y luego a una capa de mamón, una de esta pasta, concluído echa canela.

Sor Juana también nos dejó un soneto, con el que empezaba el cuadernillo de recetas:

Lisonjeado oh hermana de mi amor propio

Me conceptuo formar esta escritura

del Libro de Cocina y ¡qué locura!

concluirla y luego vi lo mal que copio.

De nada sirve el cuidado propio

para que salga llena de hermosura,

pues por falta de ingenio y de cultura,

un rasgo no hecho que no salga impropio.

Así ha sido, hermana, ¿pero qué senda

podrá tomar el que con tal servicio

su grande voluntad quiso se entienda

que ha de hacer? Suplicaros que propicia

apartando los ojos de la ofrenda

su deseo recibáis en sacrificio.

Los Desaparecidos: una exposición para vencer el olvido

Domingo, Mayo 25th, 2008

Marcos vacíos, un maletín que sobrevivió intacto a la bomba que mató a Letelier, las bicicletas de la memoria, que se desvanecen con el tiempo y tienen una presencia siempre diluída. Ésas son algunas de las obras que se pueden ver en un museo de Guatemala desde hoy y hasta julio, en la exposición Los Desaparecidos.

Los Desaparecidos

Curada por Laurel Reuter, del Museo de Dakota del Norte, la muestra reúne a 27 artistas suramericanos que con sus obras dejan a los espectadores asomarse a uno de los peores dramas que América Latina ha vivido en tiempos recientes: la desaparición forzada de personas, el hurto del duelo, la prolongación al infinito de la angustia por el destino del otro.

Todos los autores representados sufrieron las dictaduras de finales del siglo XX. Al que no le desaparecieron un hijo lo torturaron, y el que no tuvo que salir al exilio carga todavía con los fantasmas de padres, tíos, hermanos mayores que vivieron la represión.

Creo que hay poco más que se pueda decir, salvo recomendar la canción de Rubén Blades, “Desaparecidos”, que cuenta como pocos -y entre esos pocos están estos artistas- el horror por el que pasó nuestro continente.

La Filarmónica de Berlín: un incendio contra la belleza

Martes, Mayo 20th, 2008

Esta mañana, un incendio consumió parte del techo de la sede de la Filarmónica de Berlín, el edificio Philharmonie, lo que tiene a los arquitectos y melómanos preocupados. El edificio es uno de los que mejor acústica tiene en el mundo, y gran parte de esa acústica depende, precisamente, del techo.

Sede de la Filarmónica de Berlín

Más allá de la belleza del edificio y de lo acogedor del foro, lo que hace única -o casi- la sede de la orquesta es que del techo cuelgan los espejos del sonido, los reflectores que permiten que se escuche la música de forma igualmente buena desde la primera fila que desde el último asiento de la galería.

El Philharmonie, sin embargo, no es el único edificio con esta estructura. En la Ciudad Universitaria de la UNAM, en la Ciudad de México, la Sala Nezahualcóyotl tiene un esquema parecido.

Según explica la página de la Universidad, y me contó un melómano de fiar, la lámpara central de la Sala no es sólo una lámpara bellísima: es lo que permite al público oír bien y, quizá más importante, es lo que hace que el primer violín se entere de qué está tocando el violoncellista del lado opuesto del escenario: es como un sistema de espejos que permite a todos saber qué hacen los demás y seguirles el paso.

Ahora, la preocupación es que no se hayan dañado los soportes de la “lámpara” del edificio Philarmonie. Un daño mínimo podría meter vibraciones indeseables en los acordes, y los arquitectos temen que los materiales que se usen en la reparación no devuelvan el sonido igual que los originales.

Piel/Skin, de Ethel Baraona Pol: la arquitectura y la belleza, a un click

Martes, Mayo 13th, 2008

Ethel Baraona Pohl, parte del equipo de La Caja Negra, acaba de publicar en Internet una pieza sencillamente genial: una especie de libro electrónico en el que se pueden consultar muchas de las obras de arquitectura más impresionantes por su belleza e innovación que hay en el mundo.

La portada de Piel/Skin

El libro-página se llama Piel/Skin y funciona como un híbrido de material en la web con material en papel.

Las páginas 6 y 7, por ejemplo, funcionan como una especie de “home” del libro, lo que permite acceder más o menos rápido y fácil a los edificios deseados (aunque sólo se ve la localización, no la imagen).

En sentido contrario, el formato tiene la enorme ventaja de que se puede disfrutar del placer de hojear un libro, pero en web. Uno pasa las páginas con un movimiento de mouse o con un click, según prefiera, y va viendo. Yo por ejemplo, fui pasando distraído hasta que la embajada en Addis Abeba me impresionó.

Y para colmo de virtudes, tiene el link a Google Maps donde se puede ver los edificios desde el cielo.

En fin, pasen y vean, porque es genial y un regalo para los que amamos la belleza -y por tanto disfrutamos la arquitectura- pero no queremos comprar un libro de cientos de dólares y varios kilos de peso que, sabemos, sólo hojearemos de tanto en tanto.

Interior de Piel/Skin