Cada vez que he visto un cielo lleno de estrellas como los que se ven cuando uno sale de la ciudad y tiene la suerte de que no haya nubes en el cielo ni luces alrededor que las oculten, me prometo que volviendo a la ciudad voy a buscar en Internet algún mapa del cielo que me ayude a saber cuál es cuál.
Después de todo, las estrellas se nos aparecen siempre en libros y películas con descripciones y mitos, pero cuando se nos aparecen en el cielo de verdad nunca he sabido distinguirlas.

Cuando encuentras un mapa del cielo te topas con sorpresas muy agradables. Una, por ejemplo, son las impresionantes imágenes que se ven en el espacio. Desde las que trae Google Earth hasta las que se encuentran en la Nasa, no dejan de anonadarme.
También hay cosas que se aclaran. Por ejemplo, los nombres de algunos personajes que se reencuentran en el cielo.
Está lo más moderno. Por ejemplo, varios de los personajes de Harry Potter tienen nombre de astros. Syrius Black es uno de ellos. Se llama como la estrella más brillante del firmamento, cerca de la constelación Canis Major. Su prima Bellatrix Lestrange es otra, que tomó su nombre del hombro derecho de Orion. O Casiopea, la tortuga que acompañaba a Momo, que en el cielo es una constelación.
Está también lo más antiguo, obviamente. Los griegos volcaron en el cielo sus mitos y lo llenaron de historias. La Vía Láctea, por ejemplo, es la leche que vertió Hera cuando amamantaba a Hércules, y Venus fue una de sus diosas más importantes.
Y está también lo cotidiano. Paola Capponi, investigadora italiana que la última vez que supe estaba en Sevilla, se ha puesto a documentar los nombres populares de Orión. Descubrió, entre otras cosas, que para muchos, incluso en Occidente, de Orión no cuentan las tres estrellas del cinturón, sino el brazo, que se interpreta como una guadaña que en ciertas latitudes indica el inicio de la cosecha.
Para quien quiera prepararse antes de encontrar un cielo estrellado, hay tres páginas que pueden resultar útiles.
Una primera, Sky Map, tiene imágenes impresionantes pero es difícil ubicarse, porque al menos yo no encontré forma de darle mi localización.
Otra es la de la BBC, muy explicativa y clara, pero poco dinámica y flexible.
Mi favorita, aunque la presentación no es muy impresionante, es la de Fourmilab. Se le dice la latitud y longitud desde la que se va a ver el cielo, se le indica la hora, se le piden los objetos que se quieren ver –la luna y los planetas, objetos espaciales, estrellas, constelaciones– y al pedirle que actualice el mapa se tiene una panorámica perfecta de cómo se verá el cielo la noche deseada.