Carmén Aristegui y la censura
Lunes, Enero 7th, 2008Posiblemente por la falta de noticias de principio de año, la salida de Carmen Aristegui de W radio, ha sido magnificada por los medios. Por todos lados escucho acusaciones de censura, todas sin la menor prueba. Y aclaro, no estoy defendiendo a W Radio, propiedad de PRISA (El Pais de España) y Televisa, ambas empresas me dan vomito. Simplemente creo que las reacciones son del todo exageradas.
Toda empresa tiene derecho a contratar a quién se le de la gana para sus noticieros radiofónicos. Nadie la “silenció” como acusa López Obrador, Carmen Aristegui es libre de contratarse con cualquier estación de radio, y estoy seguro que ofertas no le faltaran. Quien pierde en esta ecuación, y mucho, es la propia W Radio. Perdieron a una de las líderes de opinión más importantes de este país y se quedan con Rafael Arce, Carlos Urdiales Villaseñor y León Krause, de los tres no se hace media Carmen Aristegui. Además quedó claro que en el consorcio radiofónico PRISA y Televisa los que importa es la línea editorial de la empresa, no el periodismo. ¿Quién, que no sea familiar directo de los tres mencionados conductores, va a escuchar ahora W radio? Incluso los inconformes con la salida de Carmen hablan de hacerle boicot a la empresa de radio, ¿para que hacerle boicot a una empresa que se autoboicotea? Ya verán los raitings.
En el caso de la salida de Loret de Mola de la misma estación hace apenas unas semanas, nadie habló de censura ni se desgarró las vestiduras cuando las razones de su salida fueron exactamente las mismas que las de Carmen Aristegui. Sin embargo, ahora los lopezobradoristas van a tirar huevos a las instalaciones de W Radio. ¿WTF? La Jornada lo reporta, y en primera plana, pero ni siquera dice cuántos fueron, pero seguro no muchos… hablo de los manifestantes, los huevos sí los contaron y fueron 20.
Bájenle de huevos, diría yo, no sean ridículos. Esta historia va a quedar como el “terrible caso de censura” que sufrió Gutiérrez Vivo. Cuando salió del aire acuso de censura a todo el mundo, sin embargo dos meses después regresó al aire como si nada y sin dar una clara explicación.
Lo que me preocupa de esta historia es que la imagen de Carmen Aristegui, una gran periodista, quede dañada por el uso que los pejistas, manifestantes y periódicos, están haciendo de su salida de W Radio. Carmen no necesita que la defiendan, ella cuenta con una extraordinaria carrera para defenderse solita.


