En los últimos dÃas hemos leÃdo en los diarios que grupos de jóvenes han organizado ataques contra los emos. El problema empezó en Querétaro y se ha extendido a ciudades como la de México y la de Guadalajara.
Yo no tenÃa la más remota idea de que eran lo emos, por lo que me puse a buscar en Internet. Tras horas de lectura no encontré una definición exacta, pero la cosa es más o menos asÃ:
Esto de los emos no es un asunto mexicano, hay emos en casi todo el mundo: Colombia, Honduras, Estados Unidos, España. Hasta donde he entendido nacen en Japón, corrÃjanme alguien si me equivoco.
Se distinguen por su forma de vestir y arreglarse. Pelo lacio sobre la cara, son extremadamente flacos, usan pantalones pegados y playeras de sus hermanas de trece años. Usan delineador, tanto hombres como mujeres.
Su rollo principal son las emociones, con una clara tendencia a la depresión. Gustan, en sus momentos oscuros, de cortarse con navajas los brazos, por ejemplo. Pero también les gusta escribir poesÃa.

Por supuesto, como en todas las “tribus” juveniles, la música juega un papel fundamental. Grupos representativos del gusto emo son Chemical Romance (aunque ellos no se consideren emos), 30 Seconds to Mars, From First to Last o Bullet for my Valentine, entre otros.
En fin, adolescentes a su máxima expresión, que en realidad no le hacen daño a nadie.
¿Entonces por qué han generado esos niveles de violencia? ¿Por qué otros grupos de jóvenes los odian al nivel de querer “madriarlos” y exterminarlos?
Uno de los argumentos que usan los anti-emos (punks, metaleros, góticos, etc) es que les han robado sus manifestaciones culturales que les han costado años contruir. Bla, bla bla.
En mi muy humilde opinión los demás jóvenes odian a los emos por homofobia. Gustan llamarlos emosexules. Lo interesante es que aunque me imagino que muchos emos serán homosexuales o bisexuales, apuesto que la mayorÃa han de ser heterosexuales. Y mi suposición se basa en el hecho de que buscando emos en Hi5 la mayorÃa de los hombres emos buscan mujeres y las mujeres hombres.
Sin embargo su estética y su rollo de la emociones es catalogada por los antiemos como homosexual. Les molesta profundamente que los emos sean “jotos”.
Como ya comenté aquà alguna vez, la Encuesta Nacional de la Juventud 2005 mostró que el 52.8 por ciento de los jóvenes mexicanos no les gustarÃa tener un homosexual como vecino. Ya entonces me espanté del resultado de la encuesta, hoy veo esos jóvenes son capaces de llegar a la violencia con tal de no tener un “homosexual” o “emosexual” cerca.
Debemos ayudar a los jóvenes intolerantes a entender que su posición ante la homosexualidad es primitiva y estúpida, que lo único que hacen es, a pesar de sentirse tan rebeldes, defender los valores de la iglesia judeo-cristiana. Y no sólo eso, sus actitudes violentas y de represión son dignas de los movimientos totalitarios que tanto daño hicieron al mundo en el siglo XX.
Lo más ridÃculo es que uno de los grupos perseguidores son los “punks anarquistas”. Señores, lean un poco sobre anarquismo y dense cuentan que lo que hacen no tiene nada que ver con la máxima teorÃa polÃtica de la libertad.
Esperemos que estás acciones de violencia no vuelvan a suceder y sean condenadas por la inmensa mayorÃa de los jóvenes. Ante lo que está sucediendo el gobierno tiene la responsabilidad no sólo de utilizar a la policÃa para defender a los grupos de jovenes que son agredidos, también usar los recursos del estado para difundir los valores de la diversidad.