Las izquierdas en las que creo
Miércoles, Mayo 7th, 2008Las izquierdas son, para mí, una forma de entender el mundo y de actuar en él que busca que todos gocemos los beneficios de vivir en sociedad (económicos, científicos, culturales, sentimentales, de seguridad, etc) y que todos seamos libres de vivir nuestras vidas según nos plazca, con los únicos límites del respeto a los demás y de la solidaridad.
En la arena política, una de las tareas primordiales de las izquierdas es hacer todo lo posible porque las leyes y la acción del Estado vayan en ese sentido. Que respeten y fortalezcan las libertades; que preserven el tejido social que permite vivir en armonía y ejercer esas libertades; que garanticen que se genere riqueza; que todos disfrutemos de los beneficios de esa riqueza generada, y que todos podamos gozar de la vida en sociedad.
Creo que, para conseguir esto, las izquierdas deben orientarse a resultados, y no a etiquetas o prejuicios ideológicos. Por ejemplo, si hay que rechazar las políticas neoliberales no es porque sean neoliberales, sino porque han demostrado una y otra vez que no funcionan, que generan mayor desigualdad y destruyen el tejido social.
Lo mismo pasa en sentido inverso: las izquierdas no son partidarias de que los monopolios naturales (agua, luz, etc) permanezcan en manos del Estado nomás porque adoran al Estado, sino porque así se garantiza mejor, al menos en Estados democráticos, que todos disfruten de sus beneficios.
Otro aspecto importante que caracteriza a las izquierdas es su carácter progresista, de apuesta por construir el futuro y hacer más vivible el presente. En este sentido, las izquierdas son lo contrario de los reaccionarios, de los conservadores.
Inclusive en los casos de debilidad, las izquierdas buscan avanzar. Por ejemplo, un dirigente anarquista de la CGT al que conocí en Barcelona se lamentaba de que la lucha por la autogestión estaba parada porque la embestida neoliberal los había golpeado con mucha fuerza. “Ahora tuvimos que pasar de la ofensiva a la defensiva”, decía. A pesar de estar en una posición defensiva, no se dejaba de lado la necesidad de proponer, de luchar por avanzar.
Creo que el Frente Amplio Progresista, no se orienta por resultados, sino por ideas abstractas; no hace de las libertades un tema prioritario, sino bastante menor, y no propone, sino que se conforma con rechazar.
Pienso también que, si quiere verdaderamente contribuir a la construcción de un país más libre, más justo y en el que se viva mejor, debería recordar estas tres características de las izquierdas y aplicarlas en su quehacer político.







