Manuel Salgado Cuevas es director general de Secundarias Técnicas de la SEP. No sé quién sea, pero me preocupa. Dijo el otro día, representando a Josefina Vázquez Mota:
Hoy es fácil que se desintegre el núcleo familiar por muchas razones y, al mismo tiempo, que se reconozcan y se toleren con gran facilidad y sin fundamento otras formas de unión, con las consecuencias graves en el plano educativo: el abandono de menores, las convivencias impuestas y las violencias intrafamiliares.
Lo que plantea el funcionario público es que no se deben reconocer, pero más grave aún, tolerar, toda forma de familia que no sea la que determina la iglesia católica. Esta visión del siglo XVII no va acorde ni con la constitución de la República, ni con los valores de la sociedad mexicana moderna. Es una visión repugnante, del catolicismo más ramplón y vulgar y que ofende a muchísimas familias mexicanas que no están conformadas por papá, mamá, hijos y perro.
Es una vergüenza que en México tengamos funcionarios públicos así, y más en el área de la educación. Que se atreven a utilizar argumentos tan estúpidos como ese de que la desintegración familiar causa violencia doméstica, cuando es justo al revés, la violencia doméstica es la que provoca que las mujeres tengan que dejar a sus maridos.
¿Quién es el tarado de Manuel Salgado Cuevas para venir a decir lo que es tolerable y lo que no en la sociedad mexicana? Lo que yo pienso que ya no es tolerable son los funcionarios públicos estúpidos que anteponen sus ideas católicas y pervesas a su obligación ante la sociedad.
(Pero lo pero es que hay muchos mexicanos de familias “intolerablemente desintegradas” que votan por el PAN, pero bueno, hay gente muy pendeja)
Fuente: Milenio


