Visitar Oaxaca y toparse con Tamayo
Martes, Abril 1st, 2008Lo primero que sorprende al acercarse a la ciudad de Oaxaca es ver cómo, en los márgenes de la carretera, aparece en piedras y polvo la paleta de Rufino Tamayo. Los rojos duros, los verdes pálidos y los morados que parecen ocres pintan el paisaje desde el nudo mixteco hasta casi llegando a las orillas de la capital del estado.

Lo mismo ocurre cuando se caminan sus calles. Las paredes y los rostros tienen también los colores y los rasgos de los personajes del pintor oaxaqueño, y si se mira con atención se descubrirán personajes y objetos conocidos sólo sobre lienzo, pero que ahora acompañan el empedrado y la cantera.
Pero las sorpresas sobre Tamayo en Oaxaca no terminan ahÃ. Quien visite el museo que alberga la colección de arte prehispánico que tenÃa el pintor verán esculturas centenarias que recuerdan claramente las caras y las figuras retratadas en los óleos que creó.

Y la comida los trae de vuelta, una vez más. En un puesto de moles en el Mercado 20 de Noviembre vi el mismo rojo casi negro que servÃa de fondo a uno de los cuadros de la exposición Tamayo Reinterpretado.
En pocas palabras, que visitando Oaxaca descubrà que hacerlo es vivir en un Tamayo.


