Tres asaltantes del cielo: Alain Robert, Adelir Antônio de Carli, Philippe Petit
Martes, Abril 22nd, 2008Desde siempre, el ser humano ha querido asaltar el cielo. No sólo como en la Comuna de ParÃs y las revoluciones, sino subir tan alto como sea posible, gozar del aire y el viento desbocados, sentir la inmensidad de la altura.
Hay algunos que, por seguir los pasos de Dédalo e Ãcaro, se arriesgan a terminar como ellos. Es el caso de Adelir Antonio de Carli, un cura brasileño que logró volar gracias a los mil globos de colores que llevaba atados a la espalda, pero que desapareció ayer mientras atravesaba los cielos.
Aunque no se sabe cuál es su paradero porque se perdió en el aire, es seguro que voló por lo menos siete horas, que vio el mar desde lo alto y que es probable que sobreviviera. Pero todo está en veremos.
Hay otros fanáticos de la inmensidad que tienen además la gracia de sobrevivir a sus aventuras. Uno de ellos tiene también la cualidad de ser un estupendo prosista, autor de una obra bellÃsima, el Tratado de Funambulismo. Se llama Philippe Petit y, como indica su libro, es funambulista, caminante de las alturas.
Petit ha atravesado abismos, unido con sus pasos voladores las Torres Gemelas y las de Notre Dâme de ParÃs y un sinfÃn de edificios y precipicios. Lo hace andando sobre un cable de acero trenzado, y sus espectáculos son de una belleza tal que Paul Auster quedó fascinado con él desde la primera vez que lo vio, en los setenta.
Hay uno más, que a su peculiar espectáculo siempre le añade un toque polÃtico: el Hombre Araña francés, Alain Robert. Se dedica a escalar los edificios más inverosÃmiles y que parecen más difÃciles, sólo con sus manos y un par de utensilios. Lo último que supe de él fue que el 15 de abril escaló un enorme hotel en China para pedir soluciones al cambio climático.
Son tres asaltantes del cielo muy distintos, pero los tres me encantan.





