Es francamente increíble que un periódico como La Jornada, uno de los pioneros en el internet en México, haya logrado construir la página más fea y ridícula de un periódico a nivel mundial. Neta es de risa.
Lo que más me gusta es ese fondo de mesa de cervecería de Coyoacán, ni que decir del “papel” con grapas, arrugas y toda la cosa. ¿Neta a quién se le pudo haber ocurrido tal aberración de diseño? ¿Y cómo los directivos de La Jornada lo aprobaron?
Me enteré del rediseño del sitio por Eduardo Arcos y cuando leí su entrada en ALT1040 me dije a mí mismo: “Qué güey tan exagerado. ¿Qué tan mala puede ser?”. Y es que Eduardo tiene toda la razón: no es mala, es terrible.
La directora del periódico y todos los vejetes que forman parte de la nomina del periódico no tienen la más remota idea de que es internet, pero lo peor, es que siendo un periódico tan leído, no busquen asesoría de expertos.
Ya dejen lo horrible que es, su edición de hoy pesa más de 800 kB, sólo la página principal. La imagen esa horrible del papel pesa por sí sola 407 kB y la bella maderita otros 67kB. Sólo esos dos espantosos fondos pesan más que toda la primera plana de El Universal que anda por los 457 kB.
Y el colmo de los colmos es que a media tarde desaparece su pagina nueva y entran las noticias nuevas en un diseño que no tiene nada que ver con el otro (y aunque viejo y feo, sin duda mejor que el nuevo). Nunca he entendido porqué La Jornada no tiene un servicio de actualización constante de las notas como todos los demás periódicos y se esperan hasta las 3 para presentar las noticias del día.
Y cuando dije colmo de lo anterior exageré. Otra de sus grandes ridiculeces es que las notas en el interior están a dos columnas haciendo realmente difícil leer las notas. Eso no se le ocurre a nadie.
Me pregunto si no seré yo un imbécil y La Jornada nos está mostrando el primer ejemplo de lo que será la Web 4.0, pero lo dudo profundamente. Lo cierto es que La Jornada después de ser el mejor periódico de México bajo la dirección de Carlos Payan, con la señora Carmen Lira sigue en franca decadencia. ¿Nadie se apunta para hacer el nuevo periódico de izquierda?



