Mucho se ha comentado en la blogosfera hispana el tema de la censura que sufrió un articulo de Savater en El País. Para los que desconocen el tema es muy sencillo, Fernando Savater, uno de los más importantes intelectuales españoles, mandó este artículo a El País, donde escribe hace chorrocientos años, y no fue publicado. Es de difícil lectura dado que uno no está empapado con la actualidad española, pero en él básicamente Savater critica una editorial y un artículo publicados en El País, además de que le da una dura tunda al gobierno de Zapatero por sus políticas respecto a ETA.
La verdad es que no sorprende. El País ha dejado de ser lo que fue desde hace algún tiempo. Grupo Prisa, dueña del medio, de editorial Alfaguara y Santillana, de canales de televisión y radio en España, además de estar asociada con Televisa en Radiopolis, es una basura comparable con el emporio berlusconiano en Italia. Es el poder y el dinero lo que los mueve.
Ahondando en este tema leí un artículo de Arcadi Espada en su blog, que creo también fue publicado en Letras Libres. Muy interesante. La internet ha modificado ya la relación de los lectores con los medios. Hoy tenemos acceso al artículo censurado porque Savater lo envió también al diario digital Basta Ya. El País puede ejercer censura en sus páginas, pero no puede parar la difusión. Y su censura, en lugar de provocar lo que la censura en viejos tiempos lograba que era que nadie pudiera leer algo, hoy hizo que fuera más leído incluso que si hubiera aparecido en sus páginas.
Pero no sólo eso. Hoy los lectores gracias a la facilidad que brinda la internet de comunicación, hemos adquirido el derecho de pedirle a los medios explicaciones. Lamentablemente los periódicos, anacrónicos y vetustos, no lo han entendido. El ejemplo de esto lo narra Arcadi Espada:
A partir de estas primeras informaciones la discusión se fue extendiendo por internet en los términos fácilmente deducibles; se multiplicó con la confirmación de la censura y llegó hasta el propio diario El País. El canal fueron los comentarios del blog recientemente abierto por el periodista Lluís Bassets, director adjunto del diario. El día en que el diario vasco publicaba el artículo de Savater varios internautas empezaron a interpelar a Bassets por el caso. La interpelación tenía sentido: aunque dedica su blog a la política internacional, Bassets es el responsable en primera instancia de las páginas de opinión del diario. Su reacción inmediata ante la proliferación de comentarios fue dar instrucciones para que se eliminaran todos los que se refiriesen al “Caso de la Casa Tomada”. El sistema de moderación del blog, sin embargo, permitía que la mayoría de comentarios de ese estilo apareciesen fugazmente y que sólo al cabo de pocos minutos se eliminaran.
Pero vamos, ese no es problema sólo de El País. Vayamos a La Jornada o El Universal en línea y escribamos en las notas que permitan comentarios una dura crítica al periódico y nunca aparecerá nuestro comentario. Ayer hice un experimento: en La Jornada escribí un comentario preguntando si lo que López Obrador quiere, dado que piensa que sólo el tiene la razón y que no hay que negociar con nadie dado que todos los demás son impuras, es una dictadura dirigida por él. Un comentario para pescar y que funcionó: no fue publicado. Pero lo mismo me ha pasado en El Universal, no sólo en los comentarios, no me han contestado la carta que les mande respecto a la información que dieron sus reporteros.
Lamentablemente los medios no están respondiendo a un nuevo mundo, donde los ciudadanos, gracias a internet, somos cada vez más ciudadanos. El caso de El País es increíble. Siguen sin dar respuesta, ha pesar de haber perdido la confianza de miles de lectores. Censuraron sólo para que el artículo en cuestión tuviera muchos más lectores. Y todo para quedar bien con el poder. ¿Cuándo esos medios anquilosados entenderán que lo más importante son los lectores? Más cuando hoy existe el internet que nos libera de su viejas prácticas. Lástima por El País.