Pánico de la Semana Santa
Miércoles, Marzo 19th, 2008
Pánico de ver la cantidad de fanáticos religiosos que hay en el mundo.
Pánico de ver cómo saca lo peor del ser humano: el sadismo de muchos curas, el masoquismo de muchos fieles, la intolerancia de demasiados creyentes.
Vengo de una familia atea y convencida de que dos cosas fundamentales para que el planeta sea más habitable son el respeto a los demás y la conciencia de que de los demás tenemos mucho que aprender.
Cuando mi hermano y yo, todavía muy niños, nos burlamos de que unas vecinas nuestras creían que su abuelo estaba en el cielo, mi padre y mi madre nos regañaron no sólo por reírnos de lo que creían los demás, sino por no intentar ni siquiera aprender de la belleza que puede haber en sus creencias.
“El cielo está lleno de recuerdos”, nos dijeron entonces. “El cielo es casi como el mar, sólo que está muy lejos. Es la inmensidad donde muchos hombres y mujeres han guardado sus nostalgias e ilusiones desde que el mundo es mundo”.
Por desgracia, cuando veo imágenes como la de arriba no veo estas ganas de aprender de los demás, de crecer con ellos.
Veo el fanatismo y la fe ciega en una idea.
Y yo creo que hay que acabar con el fanatismo y la fe ciega.
Y me da pánico de tan sólo imaginar que volvieran a reinar.



