El próximo 30 de junio se celebrara en la Ciudad de México la “Marcha del orgullo lésbico, gay, bisexual, trangénero, transexual y travesti” en su edición número 29. Yo he tenido la oportunidad de ir un par de veces y a quiénes no hayan asistido realmente se los recomiendo. Si uno es heterosexual no importa, hay que festejar la diversidad de nuestra ciudad.

Es una fiesta que dura hasta el día siguiente. Después de la marcha hay que ir a uno de los tantos bares o antros gay de la ciudad de México. Desde el Cabaretito si andas jodidón de dinero, o si estás rico al Living, que más allá de preferencias sexuales, es quizá el mejor antro de la ciudad.
Este año tiene razones la Comunidad Gay de la Ciudad de México para festejar. Después de años de lucha se han reconocido las sociedades de convivencia. Aún falta el derecho a la adopción, pero se ha abierto el camino.
Por el otro lado todavía falta mucho por hacer para acabar con la discriminación por preferencias sexuales. Tras leer algunas notas en Anodis me doy cuenta que en el metro se sigue violando cotidiánamente derechos de las personas, no sólo por usuarios, casos también hay del personal de seguridad del metro. Es lamentable. Más porque la administración perredista ha logrado avances importantes en el tema de los derechos de las personas con preferencia sexual distinta a la heterosexual. Incluso en el 2005 ya hubo una recomendación por parte de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal que fue rechazada por la entonces directora del Metro.
Ojalá se pudiera hacer algo. Por ejemplo, utilizar la propaganda que esta en las propias instalaciones del metro para concientizar respecto al tema.
