El 8-0 de Pumas y de los polÃticos en los estadios
Lunes, Noviembre 5th, 2007Pumas le metió ocho goles al Veracruz ayer en Ciudad Universitaria. No es para, como aficionado de los Pumas, tirar campanas al vuelo, falta lo más difÃcil de la temporada, la liguilla. Pero es razón para estar feliz y festejar.
El que más festejo en el estadio fue Juan Ramón De La Fuente, rector aún de la universidad. Si no hubiese clasificado Pumas a la liguilla, que ya casi lo está, este hubiera el último partido de De la Fuente como Rector. Como comentan todos los periódicos, los Pumas le regalaron un gol por cada año que estuvo el frente de la Universidad Nacional.
Pero lo más emotivo fue la recepción que tuvo el rector por parte de la afición universitaria. Se oyeron en el estadio los “Oe, oe, oe, oe, rector, rector” y los “Oe, oe, oe, oe, Ramón, Ramón”. El estadio entonó los goyas dirigidos por el rector que hicieron retumbar el estadio olÃmpico, ahora, patrimonio de la humanidad declarado por la Unesco.
Recuerdo aún, hace ocho años, el partido en que Pumas regresó a su estadio, el de CU, después de la huelga de la UNAM y haber jugado varios meses en el Corregidora de Queretaro obligado por las circunstancias. El ambiente esa mañana era otro muy distinto al de ayer. Grupos de huelguistas protestando por la intervención de la policÃa en la universidad y sectores importantes de universitarios enfrentándolos. Una comunidad universitaria dividida y llena de enconos.
Hoy la UNAM tiene otra cara. En gran medida gracias de la labor de De La Fuente. ¿Cuántos polÃticos pueden pararse ante un estadio en un evento deportivo y recibir el apoyo y cariño de los presentes? Y el rector de la Fuente se lo merece. Ojalá lo veamos en unas semanas más, ya no como rector, dejará la rectorÃa el 16 de noviembre, si no como otro aficionado, festejando el campeonato.
Del otro lado de la moneda tenemos al presidente Calderón. La calificación que le dan los mexicanos a su gestión sigue a la baja de acuerdo a la encuesta del periódico El Universal. La economÃa del paÃs no funciona. El crecimiento de México es uno de los peores de América Latina y de distribución de la riqueza, nada. El paÃs ya no aguanta está situación. Más allá de mis filiaciones polÃticas, me encantarÃa que Felipe Calderón lograra echar a andar la economÃa del paÃs por el bien de todos los mexicanos y que saliera en cinco años vitoreado de un estadio. Lamentablemente ese escenario se ve muy complicado.

