U2 pintó de verde el escenario de uno de sus conciertos para cantar su homenaje a las víctimas del Bloody Sunday irlandés, pero ahora actualizado y en homenaje a las víctimas de la represión del régimen iraní contra las protestas de junio pasado. Al final y por desgracia, los persas podrán cantar su propio “sábado sangriento“, por el día en que murieron Neda Agha Soltan y tantos otros en las calles de Teherán.
Vía: En la boca del lobo
